Pizza Bianca
Las pizzas biancas o blancas, son aquellas que no llevan salsa de tomate en la base. Hay ingredientes que os aseguro que quedan mucho mejor si no se lo añadimos.
La descubrí hace años, y desde entonces se convirtió en una de mis preferidas. Si todavía no te has decidido a hacerlas en casa, te animo. No es nada difícil y podemos elegir nuestros ingredientes preferidos y darle el acabado que más nos guste.
Si tienes niños, disfrutarán haciendo sus propias pizzas y te aseguro que ese día rebañarán el plato.
Pizza Bianca
Las pizzas biancas o blancas, son aquellas que no llevan salsa de tomate en la base. Hay ingredientes que os aseguro que quedan mucho mejor si no se lo añadimos.
La descubrí hace años, y desde entonces se convirtió en una de mis preferidas. Si todavía no te has decidido a hacerlas en casa, te animo. No es nada difícil y podemos elegir nuestros ingredientes preferidos y darle el acabado que más nos guste.
Si tienes niños, disfrutarán haciendo sus propias pizzas y te aseguro que ese día rebañarán el plato.
Paso a paso
- 1
En un cuenco bien grande añadimos la harina, la levadura, el agua templada poco a poco y amasamos. Añadimos la sal al final, y seguimos amasando hasta formar una bola de masa tersa, lisa y elástica. Enharinamos esa bola y la dejamos reposar durante una hora, bien tapada y fuera de corrientes. Éste paso es para que se relaje el gluten y podamos darle forma cómodamente. Cuando la vayamos a extender, tendremos una masa muy blanda y aireada, pero fácil de trabajar.
Hice la masa en la panificadora, programa amasado que dura quince minutos. Pon todos los ingredientes menos la sal. - 2
Cuando falten cinco minutos para que termine, agrégala, y comprueba que la bola se despega fácilmente de las paredes. La sal y la levadura, no deben tener contacto directo, afectaría al levado de la masa. Si la tocas cuando haya terminado el programa, no se debe pegar a los dedos. Deja que repose igualmente, una hora.
- 3
Pasado ese tiempo, divide la masa en dos partes, le das forma de bola, enharinas de nuevo y deja reposar otra media hora.
Ya puedes formar la pizza. Empieza a desgasificar la masa con las manos, haciéndola girar, y consiguiendo la medida que quieras. En mi caso fueron de 25 cms. Precalentamos el horno a 250ºC - 4
Si te es más fácil, puedes darle la forma con el rodillo. Una vez formada, la pones sobre la bandeja que irá al horno.
- 5
Empieza a repartir los ingredientes: queso y beicon.
- 6
Sigue con los dátiles y más queso.
- 7
Pones la pizza en el suelo del horno durante cinco minutos. Así te quedará una base crujiente y riquísima. Pasado este tiempo, sube a la posición media, bajas el horno a 200ºC y dejas entre doce y quince minutos más, o hasta que veas que alcanza el tueste deseado.
Ya fuera del horno y antes de servir, añade un hilo fino de aceite de oliva y orégano por la superficie {con el corre corre de las fotos, se me olvidó esto último} - 8
No tiene más complicación, siempre es fácil hacer una pizza en casa, añades los ingredientes que más te gusten y la cantidad que te parezca mejor. Dependiendo del día, la masa la puedes dejar más delgada, más gruesa, los ingredientes más dispersos o cargarla porque tienes mucha hambre . . .
Palabra clave
Recetas similares
Más recetas










Comentarios