Buñuelos de espinaca: cuando la mezcla se vuelve comida

Hay chicos en la cocina.
Alguien pregunta qué se va a hacer antes de que empiece todo. Otro ya está cerca de la mesa mirando la espinaca como si fuera un juego. Otro quiere ayudar aunque todavía no sabe en qué. Se pica la cebolla y el ajo. Se blanquean en una sartén con aceite. Uno de los chicos dice que huele fuerte y se tapa la nariz, pero igual no se va.
Después se incorpora la espinaca unos 15 minutos. Va bajando, cambia de color, de volumen, de forma. Se mezcla con todo lo anterior y se reserva.
En un bowl aparece el huevo. Se mezcla con sal, pimienta negra y ají molido. Los chicos miran de cerca, como si ahí empezara algo importante.
Se agrega la leche, la soda y la harina leudante. La mezcla se espesa. Uno dice que parece barro, otro que parece magia.
Y después empieza lo que más miran.
Con el aceite bien caliente, la mezcla cae de a cucharadas. No todas iguales. No todas perfectas. Pero todas pasan lo mismo: se inflan, se doran, cambian.
Los chicos se quedan callados un segundo, mirando cómo algo que era mezcla ahora tiene otra forma.
Se sacan, se escurren, se sirven.
Y mientras se comen, uno dice que “no parecía que iba a salir algo así de eso”.
Y es verdad.
Porque a veces lo simple, cuando se hace con manos alrededor, termina siendo otra cosa.
#DelantalCookpad2026
Buñuelos de espinaca: cuando la mezcla se vuelve comida
Hay chicos en la cocina.
Alguien pregunta qué se va a hacer antes de que empiece todo. Otro ya está cerca de la mesa mirando la espinaca como si fuera un juego. Otro quiere ayudar aunque todavía no sabe en qué. Se pica la cebolla y el ajo. Se blanquean en una sartén con aceite. Uno de los chicos dice que huele fuerte y se tapa la nariz, pero igual no se va.
Después se incorpora la espinaca unos 15 minutos. Va bajando, cambia de color, de volumen, de forma. Se mezcla con todo lo anterior y se reserva.
En un bowl aparece el huevo. Se mezcla con sal, pimienta negra y ají molido. Los chicos miran de cerca, como si ahí empezara algo importante.
Se agrega la leche, la soda y la harina leudante. La mezcla se espesa. Uno dice que parece barro, otro que parece magia.
Y después empieza lo que más miran.
Con el aceite bien caliente, la mezcla cae de a cucharadas. No todas iguales. No todas perfectas. Pero todas pasan lo mismo: se inflan, se doran, cambian.
Los chicos se quedan callados un segundo, mirando cómo algo que era mezcla ahora tiene otra forma.
Se sacan, se escurren, se sirven.
Y mientras se comen, uno dice que “no parecía que iba a salir algo así de eso”.
Y es verdad.
Porque a veces lo simple, cuando se hace con manos alrededor, termina siendo otra cosa.
#DelantalCookpad2026
Paso a paso
- 1
Rehogar la cebolla picada y el diente de ajo en una sartén con aceite. No muy caliente para que no se queme el ajo. Agregar la espinaca unos 15' hasta que se integre y reservar
- 2
En un bowl, colocar el huevo cascado, la leche, la sal y resto de los condimentos, sumar la leche y la soda. Integrar. Agregar el harina leudante e integrar.
- 3
Dejar reposar 15' y freír en aceite caliente hasta que estén dorados de ambos lados
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