
Sinceramente no me gustaba cocinar, pero desde que me casé hace algunos años que debía hacerlo cada día y aún más con un esposo que no solo que le gusta comer sino que además cocina muy pero muy bien, tuve que ir mejorando, y en ese "ir mejorando" es que comencé a tomarle gusto a la cocina. Hoy puedo decir que me gusta, pero especialmente la cocina sencilla y práctica, y tb todo lo que se conlleve horno.

