Tiramisú

El tiramisú tiene todo lo que a un buen postre se le puede pedir, por un lado un bizcocho bañado en café, por otro una crema basada en el queso mascarpone y por último el toque del cacao en polvo.
Podéis hacer vosotros mismos el bizcocho o utilizar bizcochos de soletilla. Ambas opciones son buenas y dependerá del tiempo que dispongáis para prepararlo.
Tiramisú
El tiramisú tiene todo lo que a un buen postre se le puede pedir, por un lado un bizcocho bañado en café, por otro una crema basada en el queso mascarpone y por último el toque del cacao en polvo.
Podéis hacer vosotros mismos el bizcocho o utilizar bizcochos de soletilla. Ambas opciones son buenas y dependerá del tiempo que dispongáis para prepararlo.
Paso a paso
- 1
Precalentamos el horno a 180ºC. Vamos a comenzar haciendo el bizcocho. Es muy sencillo. Batimos bien todos los ingredientes hasta tener una mezcla homogénea. Después preparamos una bandeja de horno a la que cubrimos con papel vegetal y sobre éste vertemos toda la mezcla procurando que quede repartido por igual. Horneamos a 180ºC durante 8 - 10 minutos.
- 2
Podemos sustituir este paso comprando bizcochos de soletilla. Mucho más rápido y también muy bueno. Para el baño del bizcocho mezclamos el café doble con el licor. Reservamos. Para la crema comenzamos montando las claras a punto de nieve. Reservamos.
- 3
A continuación en un bol ponemos las yemas y el azúcar y batimos bien hasta que hayan cogido mucho aire y doblen su tamaño. A continuación le incorporamos el queso mascarpone. Por último a la mezcla anterior le vamos añadiendo poco a poco las claras montadas con la ayuda de una lengua pastelera. Con movimientos firmes y envolventes hasta que se integren bien.
- 4
Para el montaje: Este postre te da la posibilidad de montarlo de mil maneras distintas, en un molde rectangular (suele ser lo clásico) o uno tipo plum cake pero a mi como más me gusta es en vasos individuales. Para ello con ayuda de un cortapastas hacemos cortamos un trozo de bizcocho del tamaño de la base del vaso o rellenamos dicha base con la cantidad de bizcochos de soletilla que necesitemos para cubrirlo. A continuación bañamos bien el bizcocho con la mezcla de café y licor.
- 5
Lo siguiente será cubrir con un capa de crema. Hacemos lo mismo con otra capa de bizcocho.
- 6
Lo bañamos en café y licor y nuevamente otra capa de crema.
- 7
Y lo llevamos al frigorífico. Al menos debemos dejarlo 3 horas pero si me permitís un consejo os diría que lo dejarais de un día para otro. El bizcocho coge más cuerpo y sabor. Merece la pena esperar. En el momento de servir y no antes (para que no se humedezca) espolvoreamos cacao puro en polvo.
- 8
Si queréis que algún peque de la casa lo pruebe, lo suyo sería sustituir el café por descafeinado y no ponerle el licor. Incluso si el cacao puro es demasiado fuerte, podemos cambiarlo por cacao dulce. A ellos les gustará más. Es un postre que permite muchas variantes pero os puedo asegurar que todas están para chuparse los dedos. ¿Os animáis a probar?
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