Pastel de merluza y patatas

Ya estamos en Carnaval, bueno en teoría aún no, pero por esta esquinita —igual que en otras partes de la nación— ya estamos de celebración y hace días que han comenzado los cocidos, las orejas y las filloas. Debo aclarar que me gusta el Carnaval. Y puestos ya a aclarar, también me gustan Las Fallas, la Feria de Sevilla y los Sanfermines, aunque nunca he estado nunca en ninguno de ellos.
Llevo años sin disfrazarme, al menos en estos días, ya que seguramente por ahí habrá quien diga que voy disfrazada de bruja todo el año; pero siempre me han gustado los buenos disfraces, como ir de Carmen Miranda (aunque sea sólo poniéndose un trapo de flores a modo de falda, una camiseta de tirantes y unas frutas de plástico en la cabeza), o de M.A., el del Equipo A (pintándose la cara, y reduciendo la estatura con todos esos gigantes collares al cuello); aunque claro, con estos ejemplos: actriz de la época de oro de Hollywood y personaje de serie televisa de los 80, reconozco que a veces haya que explicar de qué se va, y eso le quite algo de gracia, sino que se lo digan a Sheldon (en TBBT), que iba disfrazado de Efecto Doppler, vestido de negro con rayas blancas, y se indignó cuando todos en la fiesta lo confundian con una zebra.
(Sumamos esta receta a la temática: Revista Cookpad de marzo).
Pastel de merluza y patatas
Ya estamos en Carnaval, bueno en teoría aún no, pero por esta esquinita —igual que en otras partes de la nación— ya estamos de celebración y hace días que han comenzado los cocidos, las orejas y las filloas. Debo aclarar que me gusta el Carnaval. Y puestos ya a aclarar, también me gustan Las Fallas, la Feria de Sevilla y los Sanfermines, aunque nunca he estado nunca en ninguno de ellos.
Llevo años sin disfrazarme, al menos en estos días, ya que seguramente por ahí habrá quien diga que voy disfrazada de bruja todo el año; pero siempre me han gustado los buenos disfraces, como ir de Carmen Miranda (aunque sea sólo poniéndose un trapo de flores a modo de falda, una camiseta de tirantes y unas frutas de plástico en la cabeza), o de M.A., el del Equipo A (pintándose la cara, y reduciendo la estatura con todos esos gigantes collares al cuello); aunque claro, con estos ejemplos: actriz de la época de oro de Hollywood y personaje de serie televisa de los 80, reconozco que a veces haya que explicar de qué se va, y eso le quite algo de gracia, sino que se lo digan a Sheldon (en TBBT), que iba disfrazado de Efecto Doppler, vestido de negro con rayas blancas, y se indignó cuando todos en la fiesta lo confundian con una zebra.
(Sumamos esta receta a la temática: Revista Cookpad de marzo).
Paso a paso
- 1
Pelamos y cocinamos las patatas en el estuche de Lékué, 13 minutos a máxima potencia.
- 2
Mientras limpiamos la merluza, y la hervimos con una pizca de sal y pimienta. Cuando esté hecha, dejamos templar y desmenuzamos. Reservamos.
- 3
Por otro lado, picamos la cebolla y en una sartén con un poco de aceite, la pochamos (ya salpimentada). Picamos el perejil, y cuando la cebolla comience a transparentar, lo añadimos. Integramos.
- 4
Con la Thermomix (o una batidora), trituramos las patatas, y le añadimos la leche, para que quede una consistencia ligeramente cremosa. Le incorporamos: sal, pimienta negra y nuez moscada al gusto. Reservamos.
- 5
Precalentamos el horno, 200ºC, con calor arriba y abajo. Mientras, agregamos a la sartén con cebolla y perejil, la merluza y con el calor residual, terminamos de desmenuzar (y comprobar que no le queden espinas).
- 6
En una bandeja apta para horno, ponemos como base la merluza con su sofrito, y sobre esta, el puré de patata. Espolvoreamos el queso rallado.
- 7
Horneamos unos 15 minutos, y los últimos 3, en grill.
- 8
A disfrutar!
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