Galletas de mantequilla

Paso a paso
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Vamos a batir en recipiente amplio dónde podamos batir los ingredientes, bien sea con varillas manuales o automáticas. Siempre es más rápida la segunda opción, con la que se consigue además una mejor mezcla de todo. Nosotros vamos a emplear una amasadora con varillas.
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Primero tenemos que verter en el vaso será la mantequilla junto al azúcar, y batiremos hasta que se integren formando una masa cremosa. Una vez hecho esto, agregaremos los huevos, volviendo a batir con las varillas hasta que la masa que se obtiene sea homogénea y dónde todo esté bien mezclado. En un recipiente aparte tenemos que cernir la harina, con lo que conseguiremos filtrarle las impurezas o grumos que pudiera tener, ya que la harina suele apelmazarse con el tiempo y no queremos encontrarnos esos molestos grumos luego en las galletas. Una vez tamizada, la añadimos poco a poco en el vaso donde batimos todo lo anterior, y volvemos a emplear las varillas para que se vaya mezclando perfectamente. Añade también un toque de canela en polvo, una o dos cucharaditas rasas, según quieras un sabor más o menos intenso. Al final tiene que quedarnos una masa perfectamente homogénea y algo pegajosa.
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Vamos a amasarla con las manos, con paciencia y esmero, durante unos minutos. Emplead algo de harina para que no se os pegue la masa en la mano. Al acabar haz una bola con ella, o dos para que resulten más manejables, y mete cada una de ellas en papel de horno. Cúbrelas con este papel y estíralas empleando un rodillo de cocina. Cuando las tengas bien extendidas, déjalas reposar durante una hora o así, mejor si las metes al refrigerador.
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El horno ponlo a 180ºC, con el calor tanto por arriba como por abajo. Saca la masa de la nevera y estírala un poco más con el rodillo, hasta dejarla del grosor que le daremos a las galletas. Es muy importante no hacerlas demasiado gruesas, porque nos quedarán crudas por dentro, pero tampoco muy finas, porque nos quedarían duras. Un grosor de unos 5-7 milímetros es lo conveniente. Tal vez la primera vez no os resulten perfectas, pero si vais anotando las medidas y los tiempos de horneado, seguro que vais mejorando en las siguientes veces.
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Forma perpendicular a la bandeja dónde las haremos, para que la forma se consiga lo mejor posible. · No emplear más de una bandeja a la vez a la hora de hornearlas, ya que se debe hacer con la bandeja. A la hora de hacer la masa para Galletas de mantequilla, debemos tener en cuenta dos factores como son la temperatura y la humedad, que influyen en el resultado final. Si nos encontramos en una zona con mucha humedad o dónde la temperatura sea alta, la masa puede resultarnos más blanda de lo debido, por lo que deberemos usar mayor cantidad de harina de la que se indique inicialmente en la receta, que debemos añadir poquito a poco, hasta que obtengamos la textura deseada. Otra forma de conseguir que la masa quede más dura es meterla en la nevera durante dos horas al menos, con lo que podremos cortarlas mejor antes de hornearlas.
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Cuando el horno haya alcanzado los 180ºC, mete la bandeja con las galletas y hornéalas durante unos 15-20 minutos, ya que cada horno es diferente y puede variar un poco de uno a otro. Cuando lasgalletas estén doradas por el centro y algo más oscuras por los bordes, están en su punto. Sácalas y déjalas enfriar encima de una rejilla, para que la parte de abajo respire. Y ya tienes listas estas estupendas galletas de mantequilla, tradicionales y sencillas de preparar. Si quieres puedes añadirle por encima algún adorno, como azúcar glass, aunque así ya están riquísimas de comer.
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