Paso a paso
- 1
Colocar todos los ingredientes y empezar lavando y troceando las patatas (yo las dejé la piel). En un cazo, poner agua a hervir con un poco de sal y verter las patatas. Dejar que cuezan entre 10-15 minutos, dependiendo del tamaño de los trozos.
- 2
Mientras se cuecen las patatas, se limpia la cebolla y se trocea en juliana. Trocear también el ajo muy finito. En una sartén echar una gotita de aceite y poner la cebolla a dorar; cuando coja color, incorporar el ajo.
- 3
Cuando las patatas estén listas (no tirar el agua de la cocción) y la cebolla y el ajo estén bien dorados, incorporar las patatas a la sartén y remover el conjunto unos minutos.
- 4
Cuando se haya mezclado todo, añadir el pimentón dulce y remover bien durante breve tiempo para evitar que se queme el pimentón.
- 5
A continuación, pelar los tomates y trocearlos del tamaño que se prefiera (yo los hice en taquitos pequeños de unos 3-4 mm aprox.), incorporarlos a la sartén y remover unos minutos más.
Añadir el vino blanco y remover hasta que reduzca.Si se queda muy seco, se pueden añadir un par de cucharadas del agua de las patatas que habíamos dejado por si acaso.
- 6
Se remueve todo y se termina de salpimentar con las especias (yo elegí hierbas provenzales, comino y pimienta pero se puede elegir cualquiera, incluso hacerlo más picante añadiendo una cayena).
- 7
Por último, hacer uno o dos huecos en la sartén (dependiendo de los huevos que se quieran poner) y echarle por encima una pizca de pimienta molida.
Dejar cocinar a fuego medio-bajo unos minutos, hasta que el huevo se vea que está hecho (se puede tapar para que la yema se haga bien por arriba y no se quede crudo).
- 8
Dejar enfriar y a disfrutar 😋
Palabras clave
Recetas similares
Más recetas








Comentarios