Sfincione —la pizza siciliana—

La pizza siciliana: sfincione (sfinciuni o spinciuni en siciliano), recibe su nombre del resultado de una contaminación entre latín, griego y árabe (el nombre deriva del latín: spongia y del griego: spòngos —σπόγγος— y del árabe ﺍﺴﻔﻨﺞ —isfanǧ—) que significa esponja, como referencia a la increíble suavidad interior del sfincione.
Hay muchas historias sobre los orígenes del sfincione, y casi todas aseguran que las monjas del Monasterio de San Vito de Palermo, lo prepararon como una alternativa al habitual pani schittu, es decir, "pan simple'. Sencilla pero absolutamente irresistible, la pizza siciliana es otro ejemplo de la "cucina povera" de Italia. Ingredientes básicos como la harina y la salsa de tomate, inteligentemente enriquecidos, convierte al sfincione en un embajador muy amado de la cultura siciliana.
En toda Sicilia, el sfincione es un elemento fijo en familias, panaderías y tiendas ambulantes y, como es normal, las recetas varían ampliamente entre ellas.
Sfincione —la pizza siciliana—
La pizza siciliana: sfincione (sfinciuni o spinciuni en siciliano), recibe su nombre del resultado de una contaminación entre latín, griego y árabe (el nombre deriva del latín: spongia y del griego: spòngos —σπόγγος— y del árabe ﺍﺴﻔﻨﺞ —isfanǧ—) que significa esponja, como referencia a la increíble suavidad interior del sfincione.
Hay muchas historias sobre los orígenes del sfincione, y casi todas aseguran que las monjas del Monasterio de San Vito de Palermo, lo prepararon como una alternativa al habitual pani schittu, es decir, "pan simple'. Sencilla pero absolutamente irresistible, la pizza siciliana es otro ejemplo de la "cucina povera" de Italia. Ingredientes básicos como la harina y la salsa de tomate, inteligentemente enriquecidos, convierte al sfincione en un embajador muy amado de la cultura siciliana.
En toda Sicilia, el sfincione es un elemento fijo en familias, panaderías y tiendas ambulantes y, como es normal, las recetas varían ampliamente entre ellas.
Paso a paso
- 1
Para hacer la masa, en la Thermomix, ponemos todos los ingredientes en el vaso y, programamos 6 minutos, velocidad espiga.
Amasamos a mano unos minutos más, formamos una bola y la dejamos reposar en un bol tapado con film transparente, al menos un par de horas, hasta que doble su volumen.
(TRUCO: Al comenzar el proceso, calentamos a 50ºC el horno, cuando introduzcamos el bol dentro, lo apagamos y, dejamos reposar la masa ahí dentro). - 2
Mientras la masa descansa, preparamos el aderezo: sofreímos la cebolla (cortada en pluma) a fuego medio hasta que esté blanda y ligeramente dorada. Añadimos el tomate frito y dejamos que se integren unos minutos, incorporamos el albariño, la sal y el orégano. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.
- 3
Tostamos ligeramente el pan rallado con dos cucharadas de aceite.
- 4
Cuando la masa haya doblado, la extendemos sobre una bandeja apta para horno bien enaceitada. Con las manos empujamos y estiramos la masa hacia las esquinas de la bandeja presionando desde el centro hacia los bordes. Dejamos reposar otros 30 minutos.
- 5
Precalentamos el horno a 200°C, y mientras sobre la masa, ponemos los dos tipos de queso y distribuimos las anchoas uniformemente.
- 6
Por último, añadimos la salsa extendiéndola con ayuda de una cuchara. Y espolvoreamos el pan rallado tostado. Horneamos durante 30 minutos (o hasta que los bordes estén dorados y la salsa esté hirviendo).
- 7
Para servirla, la cortamos en cuadrados.
- 8
A disfrutar!
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