Paso a paso
- 1
Si quieres que el revuelto de huevos quede cremoso, tenemos que batir los huevos enérgicamente hasta que aparezcan burbujas en la mezcla. Esto es importante.
- 2
Una vez lo hayas conseguido, añadimos las dos cucharadas de leche y volvemos a batir. La sal no se echa ahora porque endurece el huevo. La dejaremos para el final.
- 3
La sartén que escojas tiene que ser más bien pequeña, porque si tiene mucha superficie, el huevo tiene más sitio para expandirse y se cocerá en apenas unos segundos.
- 4
Además tiene que ser antiadherente para que no se pegue. Pon en la sartén la cucharada de mantequilla y cuando esté derretida volcamos el huevo y bajamos el fuego al mínimo.
- 5
Dejamos que se cuaje el huevo por abajo sin tocarlo y cuando esté listo, empezamos a moverlo suavemente de fuera hacia adentro.
- 6
Cuando la textura sea cremosa y no suelte demasiado líquido, apilamos el huevo en el centro de la sartén, apagamos el fuego y dejamos que se acabe de cocinar con el calor residual de la sartén. Ahora es el momento de añadir la sal.
- 7
¡Y esto es todo! Sírvelo caliente y disfruta de este plato delicioso.
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