Albóndigas de polenta y avena

En casa les encanta comer polenta blanca con queso derretido. Pero si sobra no les gusta recalentada por ello estas albóndigas nacen de las sobras de una polenta a la que añadí trocitos de jamón cocido, avena y huevos para finalmente pasarlas por pan rallado y freírlas
Albóndigas de polenta y avena
En casa les encanta comer polenta blanca con queso derretido. Pero si sobra no les gusta recalentada por ello estas albóndigas nacen de las sobras de una polenta a la que añadí trocitos de jamón cocido, avena y huevos para finalmente pasarlas por pan rallado y freírlas
Paso a paso
- 1
Colocar en un bol la polenta fría (que generalmente esta hecha un bloque) y pisarla con un tenedor.
- 2
Incorporar los huevos y condimentos y mezclar bien.
- 3
Agregar el jamón y mezclar.
- 4
Por último añadir la avena, mezclar y dejar reposar 15 minutos (así la avena se hidrata y amalgama la masa).
- 5
Colocar aceite en una sartén o en freidora.
- 6
Hacer bolitas con ambas manos rodando la masa con las palmas y pasarlas por pan rallado.
- 7
Una vez caliente el aceite freírlas (rotandolas si es en sartén).
- 8
Al sacarlas con espumadera, secarlas sobre papel de cocina.
- 9
A disfrutarlas con una salsa de queso o ketchup u otro aderezo o salsa. Incluso solas acompañando ensaladas, arroz, verduras o carnes.
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