
Monjitas colorás

El la posguerra española no se decía Caperucita Roja, si no Caperucita Encarnada. Así esta receta era más conocida como Monjitas Colorás, porque no se le podía llamar Monjitas Rojas.
Son monjitas porque se hacen con habichuelas blancas como las "mongetes" catalanas y son colorás por el color rojo que aporta el pimentón. Se la oí por primera vez a un compañero de la "mili" que servía en la Armada en Cartagena aunque provenía de las Alpujarras "granainas".
De los doce meses, más de las mitad se pasaba en solitario, pastoreando cabras y ovejas sin ver a nadie y entre los intervalos se aprovisionaba de cosas no perecederas para poder hacerlas en la montaña. Ahí os dejo la receta "tuneada" para que la disfrutéis.
Monjitas colorás
El la posguerra española no se decía Caperucita Roja, si no Caperucita Encarnada. Así esta receta era más conocida como Monjitas Colorás, porque no se le podía llamar Monjitas Rojas.
Son monjitas porque se hacen con habichuelas blancas como las "mongetes" catalanas y son colorás por el color rojo que aporta el pimentón. Se la oí por primera vez a un compañero de la "mili" que servía en la Armada en Cartagena aunque provenía de las Alpujarras "granainas".
De los doce meses, más de las mitad se pasaba en solitario, pastoreando cabras y ovejas sin ver a nadie y entre los intervalos se aprovisionaba de cosas no perecederas para poder hacerlas en la montaña. Ahí os dejo la receta "tuneada" para que la disfrutéis.
Paso a paso
- 1
El día anterior se ponen a remojo las habichuelas. Si son pochas (tiernas) no hace falta.
- 2
Lo primero es preparar la olla con agua mineral hasta cubrir las habichuelas remojadas, la cabeza de ajo con unos cortes, las dos ñoras, si no tenemos pimiento fresco el choricero, la pimienta y la hoja de laurel y se pone a hervir. Hay que “asustarlas” un par de veces.
- 3
Mientras en corte brunois se sofríe la cebolla. Cuando esté pocha se añaden los dos pimientos en brunois grueso. Si se ha decidido así, la zanahoria y el nabo también en brunois grueso.
- 4
A ese sofrito se le añade la carne de las ñoras y la del pimiento choricero (que han hervido un rato hasta ablandarse) y los dientes del ajo que se chafan con un tenedor, el pimentón dulce que puede ser De la Vera, y el pimentón picante hasta que todo forme una pasta.
- 5
Dadas unas vueltas se echa todo esto en la cazuela donde hierven a fuego lento las habichuelas. Nunca se debe mezclar con cuchara. Se debe hacer sosteniendo la cazuela con las manos y agitando o girando suavemente la olla para no romper las habichuelas.
- 6
Por último con unos minutos más y cuando están ya blanditas, se corrige de sal. Si se dejan de un día para otro estarán mucho mejor.
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