
Caldo de patatas

En La Mancha suele hacer mucho frío durante los duros inviernos. Y los caldos tenían antiguamente la misión de revivir a los hombres y mujeres que tenían que salir fuera de las casas para trabajar en tareas del campo (agricultura, pastoreo, caza). Siguiendo las pautas de la cocina manchega se trata de caldos sencillos, pero hechos con mucho primor. Caldos sanos, energizantes y para entrar en calor.
Y además la patata, la cebolla, el tomate y el bacalao hacen un extraordinario maridaje.
Caldo de patatas
En La Mancha suele hacer mucho frío durante los duros inviernos. Y los caldos tenían antiguamente la misión de revivir a los hombres y mujeres que tenían que salir fuera de las casas para trabajar en tareas del campo (agricultura, pastoreo, caza). Siguiendo las pautas de la cocina manchega se trata de caldos sencillos, pero hechos con mucho primor. Caldos sanos, energizantes y para entrar en calor.
Y además la patata, la cebolla, el tomate y el bacalao hacen un extraordinario maridaje.
Paso a paso
- 1
Para empezar poner en una sartén aceite de oliva para sofreír la cebolla troceada menuda, el tomate, el trozo de pimiento, las patatas a rodajas, el bacalao y un poco de pimentón.
- 2
Una vez que está todo sofrito (cuidado en lo quemar el pimentón, agregarlo al final), se le agrega agua caliente y se deja cocer en la misma sartén.
- 3
Antes de apartar el caldo, en un mortero se pica un diente de ajo, unos poquitos cominos y se le agrega el caldo.
- 4
Si se desea espesar el caldo (algo aconsejable) se saca un poco de caldo y se deshace una yema de huevo en el. Para aprovechar la clara del huevo la echamos directamente para que se cuaje (no lo hacemos con la yema para que no se nos corte).
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