
Caracoles en verdurita

En la Pcia de Bs.As., en el partido de la costa, sin descartar otras localidades, abundan los caracoles de huerta o jardín comestibles, no descarto con esto otras localidades pues no tengo información.
**Hay en general dos tipos**: de caparazón duro y caparazón blando, estos últimos son amargos y no se usan para alimentación.
Luego de esos días en los que cayeron algunas gotas, al salir el sol es muy común y en cantidad verlos en las plantas y/o paredes, es allí cuando la tarea de recolección se facilita.
Recolectamos una buena cantidad, pero inicialmente hasta acostumbrarnos al color y forma procedemos a efectuar una leve presión en el caparazón, si se rompe descartar, repetiremos este proceso como bien dije hasta adquirir la practica necesaria que nos permita diferenciarlos.
Con la junta realizada, ya en nuestro taller hemos confeccionado previamente una caracolera que consiste en un cajón en el cual separado a 1 cm del fondo colocamos una malla o tejido de alambre con maya de no más de 1 cm de arista y también tiene una tapa de cierre (cierre no hermético).
Colocamos los caracoles sobre el tejido, cerramos y dejamos durante ½ día (durante ese tiempo los mismos tendrán deposiciones de las cosas de las cuales se alimentaron el libertad), al final de este tiempo, limpiamos bien el fondo y en el colocamos polenta (harina de maíz) dejándolos que se alimenten con este producto 2 ó 3 días, tenemos que periódicamente limpiar el fondo y siempre retirar los que hallan muerto. Al finalizar este tiempo, cambiaremos la polenta por queso salado (de rallar a gusto) durante un día más.
Finalizando retiramos los caracoles, los lavamos con abundante agua avinagrada y listos para cocinar así.
Caracoles en verdurita
En la Pcia de Bs.As., en el partido de la costa, sin descartar otras localidades, abundan los caracoles de huerta o jardín comestibles, no descarto con esto otras localidades pues no tengo información.
**Hay en general dos tipos**: de caparazón duro y caparazón blando, estos últimos son amargos y no se usan para alimentación.
Luego de esos días en los que cayeron algunas gotas, al salir el sol es muy común y en cantidad verlos en las plantas y/o paredes, es allí cuando la tarea de recolección se facilita.
Recolectamos una buena cantidad, pero inicialmente hasta acostumbrarnos al color y forma procedemos a efectuar una leve presión en el caparazón, si se rompe descartar, repetiremos este proceso como bien dije hasta adquirir la practica necesaria que nos permita diferenciarlos.
Con la junta realizada, ya en nuestro taller hemos confeccionado previamente una caracolera que consiste en un cajón en el cual separado a 1 cm del fondo colocamos una malla o tejido de alambre con maya de no más de 1 cm de arista y también tiene una tapa de cierre (cierre no hermético).
Colocamos los caracoles sobre el tejido, cerramos y dejamos durante ½ día (durante ese tiempo los mismos tendrán deposiciones de las cosas de las cuales se alimentaron el libertad), al final de este tiempo, limpiamos bien el fondo y en el colocamos polenta (harina de maíz) dejándolos que se alimenten con este producto 2 ó 3 días, tenemos que periódicamente limpiar el fondo y siempre retirar los que hallan muerto. Al finalizar este tiempo, cambiaremos la polenta por queso salado (de rallar a gusto) durante un día más.
Finalizando retiramos los caracoles, los lavamos con abundante agua avinagrada y listos para cocinar así.
Pasos de la receta
- 1
En una sartén ó paellera, colocamos el aceite con las verduras muy finamente picadas y freímos hasta dorar levemente.
- 2
En ese momento agregamos el vino y dejamos evaporar el alcohol, momento este en que colocamos los caracoles y dejamos cocinar durante 10 minutos, revolviendo permanentemente.
- 3
Si se desea mas o menos jugosa la preparación jugar con caldo de verdura. Comer servido en posillos con palillos para la extracción de la carne, no tenga miedo de hacer ruido al comer este plato.
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