Bifes de chorizo con salsa Malbec en olla de hierro

La receta muestra que sin la modernísima 5 en 1 Oster, es posible entrar en el mundo slow cook con las viejas, confiables ollas de hierro fundido. La mía tiene más de 40 años con nosotros, y nos siguió fielmente a todos lados. Como ven, la receta salió estupenda; la carne a punto, la salsa sabrosísima. Lista en hora y media. No desmereció en nada, y en el tiempo slow de las tablas: una hora menos que las eléctricas.
Gianni. Así se llama el protagonista de mi historia, mi amigo desde la lejana adolescencia, cuando nos encontramos en el primer año de la facultad de medicina.
Pero el relato no comienza allí, ni siquiera cuando rápidamente y sin ninguna sincronía voluntaria conocimos yo a Graciela, estudiante de medicina, y Gianni a Marta, sin saber la gravitación que tendrían en nuestras vida. Quiero comenzarlo cuando recordé un episodio singular al menos 10 años después, ya ejerciendo en el bucólico, arbolado El Talar de Pacheco, a 10 minutos del Tigre.
Llaman a mi puerta. Esta historia no tiene el dramatismo del de la gitanita, aunque el que llamaba era un policía uniformado. Salgo, y me pregunta, entre dubitativo y tímido, "doctor, no tiene usted un mono?". Lo miro, extrañado, "No, no tengo ningún mono". "Porqué lo pregunta?". "Porque hay uno preso en la comisaría desde anoche".
"Rompió una vidriera de la casa de modas de enfrente, y destrozó un traje de novia que iba a usarse este sábado. No hubo más remedio que ponerlo preso". Sigue en la próxima receta.
Bifes de chorizo con salsa Malbec en olla de hierro
La receta muestra que sin la modernísima 5 en 1 Oster, es posible entrar en el mundo slow cook con las viejas, confiables ollas de hierro fundido. La mía tiene más de 40 años con nosotros, y nos siguió fielmente a todos lados. Como ven, la receta salió estupenda; la carne a punto, la salsa sabrosísima. Lista en hora y media. No desmereció en nada, y en el tiempo slow de las tablas: una hora menos que las eléctricas.
Gianni. Así se llama el protagonista de mi historia, mi amigo desde la lejana adolescencia, cuando nos encontramos en el primer año de la facultad de medicina.
Pero el relato no comienza allí, ni siquiera cuando rápidamente y sin ninguna sincronía voluntaria conocimos yo a Graciela, estudiante de medicina, y Gianni a Marta, sin saber la gravitación que tendrían en nuestras vida. Quiero comenzarlo cuando recordé un episodio singular al menos 10 años después, ya ejerciendo en el bucólico, arbolado El Talar de Pacheco, a 10 minutos del Tigre.
Llaman a mi puerta. Esta historia no tiene el dramatismo del de la gitanita, aunque el que llamaba era un policía uniformado. Salgo, y me pregunta, entre dubitativo y tímido, "doctor, no tiene usted un mono?". Lo miro, extrañado, "No, no tengo ningún mono". "Porqué lo pregunta?". "Porque hay uno preso en la comisaría desde anoche".
"Rompió una vidriera de la casa de modas de enfrente, y destrozó un traje de novia que iba a usarse este sábado. No hubo más remedio que ponerlo preso". Sigue en la próxima receta.
Paso a paso
- 1
Mi fiel olla de hierro fundido.
- 2
El buen vino Malbec. Espero me perdone haberlo cambiado antes por cabernet.
- 3
La carne ya cortada a casi 3 cm y enharinada.
- 4
Ingredientes I: vinagre de vino, ketchup, azúcar morena. Los granos de choclo para el acompañamiento.
- 5
Ingredientes II: Ajo para cocinar, tomate, cebolla morada y cebolla de verdeo en reserva como acompañamiento
- 6
Ingredientes III: sémola, sal, pimienta, tomate triturado, miel.
- 7
Paso I: poner aceite en la olla. En la foto se la olla como un cráter por la perspectiva, el aceite que refleja como un espejo mi mano con el celular que la toma.
- 8
Paso II: sellar los bifes, 5 minutos de cada lado. Sacarlos, sofreÍr los ajos.
- 9
Paso III: agregar todos los ingredientes, y cocinar 90 minutos a fuego mínimo. Sacar los bifes, ya cocinados y hechos en su salsa de vino Malbec.
- 10
La salsa después de sacar los bifes. Está moderadamente espesa. Si está muy líquida, reducir a fuego bajo 5 minutos y luego.
- 11
Añadir de a poco en lluvia mientras se revuelve sin parar la polenta. Al cabo de 1 minuto está lista.
- 12
Paso 4: poner en microondas los granos de maíz, las cebollitas de verdeo en sus dos partes, rodajas de tomate, como acompañamiento, con un chorrito de aceite de oliva.
- 13
No queda sino emplatar con un bife, salsa por arriba y lados, el acompañamiento. Se ponen serios, miran a la cámara, y saco la foto. Se los ve muy bien. Les digo que estoy orgulloso de ellos.
- 14
Buenísimo, no? Creo que esta foto me gusta más que la de portada.
- 15
Disculpen. Terminé a la hora del almuerzo. La mesa de la cocina pequeña, ovalada, de mármol es donde saco las fotos. No hay nada especial. Disimulo este minimalismo con un par de individuales, e ilumino con una lampara de escritorio. Así que me siento a comer sin más trámite. Corto, y al ver la carne tomé esta foto con el celular. Bah. Todas las tomo con el. El sabor es delicado, y la carne tierna. Lo recomiendo. El brindis lo dejo para la noche. Hasta entonces, Salud con agua saborizada.
- 16
Para que ninguno se ofenda, mis tres amores: Salvita, Agus y Martu, en la foto ya tradicional. Marianita es también mi amor pero no estaba para la foto.
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