Paso a paso
- 1
Para comenzar rociamos la sartén con abundante aceite de oliva para pochar las cebollas. A continuación picamos la cebolla en daditos lo más fino que podamos ya que de esta manera se deshará y se integrará en la salsa. Rehogamos la cebolla hasta que poche por completo. Si tapamos la cacerola se pochará la cebolla antes
- 2
Queremos que la cebolla adquiera un tono dorado. En cuanto se dore la retiraremos de la cacerola a un plato y la reservaremos. En la misma cacerola donde hemos pochado la cebolla rehogaremos la carne.
- 3
Hasta que pierda el color a crudo por todos los lados. Lo mejor es realizar este paso con el fuego fuerte para que se sellen los trozos de carne y los jugos se queden en su interior. Cuando la carne pierda el color a crudo añadimos la cebolla que hemos pochado y mezclamos bien.
- 4
Añadimos el vino y lo llevamos a ebullición para que pierda el alcohol Vertemos agua o caldo de carne hasta cubrir tres cuartas partes de la carne y dejamos cocinar a fuego lento. Cuando el líquido haya reducido a la mitad espolvoreamos con pimentón al gusto.
- 5
Y vertemos la nata. Es importante añadir la nata cuando el líquido haya reducido porque sino tardaremos una eternidad en reducir la salsa.
- 6
Mezclamos bien y mantenemos a fuego medio hasta que la nata esté cocinada por completo En este momento ya podríamos comérnoslo, pero es mejor taparlo y dejarlo a fuego lento durante un rato más, unos 20 minutos. De esa manera la carne quedará mucho más tierna y la salsa más ligada. Por supuesto podéis retirar la salsa y triturarla con una batidora
Recetas similares
Más recetas



Comentarios