Poke de langostinos

En casa, tengo a un apasionado de la poesía, que es capaz de recitar versos completos de distintos autores. No es raro encontrar en cualquier esquina, algún libro ya marcado con lo que más le ha gustado... y aunque a mi nunca me ha enamorado mucho este arte, reconozco que Martha Medeiros, tenía mucha razón cuando decía que: “Morre lentamente quem se transforma em escravo do hábito [...], quem evita uma paixão [...], quem não arrisca o certo pelo incerto para ir atrás de um sonho [...], quem passa os dias queixando-se da sua má sorte ou da chuva incessante [...], quem abandona um projecto antes de iniciá-lo, quem não viaja, quem não lê, quem não ouve música [...]”
🥙 Y por eso nos lanzamos con este plato, cambiando de hábitos, apasionándonos (y no sólo con la cocina), arriesgándonos con lo incierto, empezando proyectos —orgullosos de seguir aquí—, bailando bajo la lluvia y maravillándonos con este verde tan especial de Galicia, viajando (ahora sólo cuando podemos), leyendo y soñando con los ojos abiertos...
Este plato es sencillez, pasión, texturas y aromas.... Admito que nos tomamos ciertas libertades a la hora de prepararlo, pero ya lo dijo Juan Ramón Jiménez: si nos dan papel pautado, escribamos por el otro lado🖋📝🖋
Poke de langostinos
En casa, tengo a un apasionado de la poesía, que es capaz de recitar versos completos de distintos autores. No es raro encontrar en cualquier esquina, algún libro ya marcado con lo que más le ha gustado... y aunque a mi nunca me ha enamorado mucho este arte, reconozco que Martha Medeiros, tenía mucha razón cuando decía que: “Morre lentamente quem se transforma em escravo do hábito [...], quem evita uma paixão [...], quem não arrisca o certo pelo incerto para ir atrás de um sonho [...], quem passa os dias queixando-se da sua má sorte ou da chuva incessante [...], quem abandona um projecto antes de iniciá-lo, quem não viaja, quem não lê, quem não ouve música [...]”
🥙 Y por eso nos lanzamos con este plato, cambiando de hábitos, apasionándonos (y no sólo con la cocina), arriesgándonos con lo incierto, empezando proyectos —orgullosos de seguir aquí—, bailando bajo la lluvia y maravillándonos con este verde tan especial de Galicia, viajando (ahora sólo cuando podemos), leyendo y soñando con los ojos abiertos...
Este plato es sencillez, pasión, texturas y aromas.... Admito que nos tomamos ciertas libertades a la hora de prepararlo, pero ya lo dijo Juan Ramón Jiménez: si nos dan papel pautado, escribamos por el otro lado🖋📝🖋
Pasos de la receta
- 1
Cocemos el edamame en una olla con agua hirviendo con sal, durante 4 minutos. Escurrimos, dejamos enfriar y sacamos las habas de soja de la vaina. Reservamos
- 2
Cocemos el arroz (con un poco de aceite de sésamo, para que esté más aromatizado) y los langostinos. Reservamos.
- 3
Hidratamos las algas wakame. Y las cocemos 10 minutos. Condimentamos con un poco de aceite de sésamo y semillas de sésamo. Reservamos.
- 4
Mezclamos el vinagre de arroz con el azúcar —para el sirope de arroz— y se lo añadimos al arroz. Mezclamos bien y reservamos.
- 5
Cortamos el pepino con la mandolina para que sea muy fino, el mango a tacos pequeños y el aguacate a rodajas. Lo dejamos todo preparado cerca de la mesa de trabajo para cuando emplatemos.
- 6
Todo listo:
- 7
Para presentar: en cuencos grandes ponemos una base de arroz (3 cucharadas), un puñadito de edamames, 1/3 de aguacate a rodajas, unas rodajitas de pepino muy finas, el mango a cubitos, 6 langostinos pelados, en el centro un poquito de alga wakame, y espolvoreamos un poco de sésamo tostado y sésamo negro.
- 8
A disfrutar!
Palabra clave
Recetas parecidas
Más recetas recomendadas
















Comentarios (14)