Rosquillas de convento

Las rosquillas dulces, ya sean fritas o al horno, son tradicionales de muchas cocinas del mundo. Las recetas se parecen unas a otras, pero la diferencia está en el toque que le demos.
Éstas llevan ralladura de lima y agua de azahar, y ambos ingredientes le dan un sabor muy especial. Van bien rebozaditas de azúcar blanco y quedan crujientes por fuera y muy aromáticas.
Son estupendas para el té de la tarde o con una taza de buen café, infusiones o una copita de vino dulce.
Rosquillas de convento
Las rosquillas dulces, ya sean fritas o al horno, son tradicionales de muchas cocinas del mundo. Las recetas se parecen unas a otras, pero la diferencia está en el toque que le demos.
Éstas llevan ralladura de lima y agua de azahar, y ambos ingredientes le dan un sabor muy especial. Van bien rebozaditas de azúcar blanco y quedan crujientes por fuera y muy aromáticas.
Son estupendas para el té de la tarde o con una taza de buen café, infusiones o una copita de vino dulce.
Paso a paso
- 1
Tamizar las harinas con la levadura en un cuenco grande. Añadir el resto de los ingredientes y amasar.
- 2
Volcar la masa en una mesa, mejor de madera, y amasar hasta conseguir una masa suave. Dejar descansar durante 45´ y luego estirar dejándola de unos 2 cm de espesor.
- 3
Tomar trocitos de masa e ir formando las rosquilla de forma que queden lo más parejas posible.
- 4
En una sartén grande calentar abundante aceite de maíz y freír las rosquillas.
- 5
Escurrir las rosquillas con papel de cocina. Colocar azúcar en un plato e ir rebozándolas cuando aún estén calientes.
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Comentarios (2)
Gracias.