Tarta de arándanos

La tarta de arándanos es un clásico de la repostería estadounidense, especialmente popular en verano.
Esta versión sin lactosa mantiene el relleno jugoso de los arándanos y la masa crujiente gracias a la almendra molida y el aceite de girasol.
Es un postre sencillo, casero y súper rico, perfecto para cuando apetece algo dulce sin complicarse.
Tarta de arándanos
La tarta de arándanos es un clásico de la repostería estadounidense, especialmente popular en verano.
Esta versión sin lactosa mantiene el relleno jugoso de los arándanos y la masa crujiente gracias a la almendra molida y el aceite de girasol.
Es un postre sencillo, casero y súper rico, perfecto para cuando apetece algo dulce sin complicarse.
Paso a paso
- 1
En un bol grande, mezcla la harina, la almendra molida, el azúcar y la sal. Añade el aceite de girasol y trabaja la mezcla con las manos hasta obtener una textura arenosa, parecida a migas húmedas.
- 2
Incorpora el agua fría poco a poco y mezcla solo hasta que la masa se una y quede homogénea. Forma una bola, envuélvela en papel film y déjala reposar en la nevera durante 1 hora para que se asiente y sea más fácil de manejar
- 3
Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Estira la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y coloca más de la mitad de esta en un molde redondo de unos 18–20 cm. Pincha la base con un tenedor para evitar que se hinche durante el horneado.
- 4
Hornea la base sola durante 10 minutos, luego sácala y déjala templar mientras preparas el relleno.
- 5
Pon 150 g de arándanos en un cazo junto con el azúcar y la canela. Cocina a fuego medio durante unos 5 minutos, hasta que los frutos suelten su jugo y la mezcla empiece a espesar.
- 6
En un vaso aparte, disuelve la maicena en los 10 ml de agua fría hasta que no queden grumos, y añádela al cazo.
- 7
Remueve durante 1 minuto más hasta que el relleno adquiera una textura ligeramente más densa. Retira del fuego y añade los otros 150 g de arándanos crudos. Mezcla suavemente y deja que se temple unos minutos.
- 8
Vierte el relleno sobre la base prehorneada y repártelo de manera uniforme.
- 9
Estira el resto de la masa sobrante y corta tiras para formar una rejilla decorativa sobre la superficie.
- 10
Coloca las tiras cruzadas, presiona los bordes con un tenedor para sellarlos y pincela toda la superficie con huevo batido para darle brillo y color.
- 11
Hornea la tarta a 180 °C durante 40–45 minutos. Coloca el molde en la parte baja del horno para que la base quede bien crujiente. Si tu horno lo permite, usa solo calor inferior durante los últimos 10 minutos.
- 12
Una vez lista, deja enfriar completamente antes de cortarla: este paso es esencial para que el relleno termine de espesar y la tarta mantenga su forma.
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