Taco de anchoas y brevas

Hace un ratillo me dio por pensar en cómo Internet nos ha simplificado la vida (en lo que a trámites se refiere). En media horita, he sido capaz de hacer varias transferencias, pedir cita para renovar el DNI, presentar mi declaración de la renta y hasta me ha dado tiempo para pasearme por aquí.
Hace unos años, hacer todo esto, en un misero día (ya no hablo de minutos), hubiese sido imposible.
Aún recuerdo cuando se hacía cola para renovar el DNI, uno era capaz de trabar grandes amistades con los que te precedían… vaya tiempos aquellos, y si tenías la suerte de que tocara en verano, terminabas la jornada con un fantástico bronceado caribeño sin haber salido de la ciudad. Sí, al principio me pongo rojilla, pero después suele dar paso a un ligero moreno a veces con tintes cebriles (ya sabéis: rayita en el hombro por el tirante del vestido, en diagonal del bolso, en la muñeca del reloj….).
Bueno, que me voy por las ramas. Lo que quiero decir es que, si bien la tecnología nos ha ahorrado tiempo, se ha perdido esa fuente inagotable de anécdotas como eran los trámites de antaño.
Yo propongo que las webs administrativas tengan un sistema de números y un chat integrado. De esta forma, aún seguiremos disfrutando de la comodidad de nuestro salón, pero no perderemos ese mágico proceso de socialización mientras esperamos nuestro turno.
Taco de anchoas y brevas
Hace un ratillo me dio por pensar en cómo Internet nos ha simplificado la vida (en lo que a trámites se refiere). En media horita, he sido capaz de hacer varias transferencias, pedir cita para renovar el DNI, presentar mi declaración de la renta y hasta me ha dado tiempo para pasearme por aquí.
Hace unos años, hacer todo esto, en un misero día (ya no hablo de minutos), hubiese sido imposible.
Aún recuerdo cuando se hacía cola para renovar el DNI, uno era capaz de trabar grandes amistades con los que te precedían… vaya tiempos aquellos, y si tenías la suerte de que tocara en verano, terminabas la jornada con un fantástico bronceado caribeño sin haber salido de la ciudad. Sí, al principio me pongo rojilla, pero después suele dar paso a un ligero moreno a veces con tintes cebriles (ya sabéis: rayita en el hombro por el tirante del vestido, en diagonal del bolso, en la muñeca del reloj….).
Bueno, que me voy por las ramas. Lo que quiero decir es que, si bien la tecnología nos ha ahorrado tiempo, se ha perdido esa fuente inagotable de anécdotas como eran los trámites de antaño.
Yo propongo que las webs administrativas tengan un sistema de números y un chat integrado. De esta forma, aún seguiremos disfrutando de la comodidad de nuestro salón, pero no perderemos ese mágico proceso de socialización mientras esperamos nuestro turno.
Paso a paso
- 1
Calentamos la tortilla en una sartén con un poco de aceite pincelado.
Rellenamos las tortillas con todos los ingredientes: poniendo la lechuga de base, la mozzarella, las anchoas, las brevas partidas y, por último, un poco de crema balsámica. - 2
A disfrutar!
Recetas similares
Más recetas





Comentarios (2)