Rollitos hojaldrados de jamón y queso (en airfryer)

Está claro, quien nace redondo no muere cuadrado, y quien nace con una sonrisa en los ojos, ahí se le queda de por vida. Y por fortuna, en mi familia, tengo a gente así. Y el pasado fin de semana, sonreímos aún más.
Aunque no estábamos muy convencidas, por el temporal que nos azotaba en ese momento, pasamos por chapa y pintura, recogimos a nuestra amiga, y arrancamos hacia el centro de la ciudad para una noche luminosa. Tuvimos la suerte de aparcar a escasos dos minutos de la puerta del Palacio de la Ópera; nada más entrar, y tras un piropo “de los de antes”, cada una con una Larios en la mano, y las bandanas recién compradas en la cabeza, nos dispusimos a acompañar a El Arrebato en su fantástica actuación que nos ofreció.
Cantamos, bailamos, reímos y hasta lloramos con él, y es que realmente, hay que quedarse con la gente que nos cuida, que nos valora, que nos pide un WhatsApp al llegar, que se alegra más que uno mismo por el golpe de suerte, con la que baila porque sí, con la que sonríe a todas horas, con la que regala tiempo, y si un día no lo tiene, lo fabrica porque sí.
Y tras varios hematomas en las manos, de todo lo que aplaudimos, terminamos en una terraza con quien literalmente nos da las campanadas en Nochevieja desde hace años.
En resumen, fue realmente una noche luminosa y memorable, y aunque ninguna de las cuatro íbamos muy motivadas, declaro que ha sido uno de los mejores conciertos vividos (y rezo para que así sean los siguientes).
Rollitos hojaldrados de jamón y queso (en airfryer)
Está claro, quien nace redondo no muere cuadrado, y quien nace con una sonrisa en los ojos, ahí se le queda de por vida. Y por fortuna, en mi familia, tengo a gente así. Y el pasado fin de semana, sonreímos aún más.
Aunque no estábamos muy convencidas, por el temporal que nos azotaba en ese momento, pasamos por chapa y pintura, recogimos a nuestra amiga, y arrancamos hacia el centro de la ciudad para una noche luminosa. Tuvimos la suerte de aparcar a escasos dos minutos de la puerta del Palacio de la Ópera; nada más entrar, y tras un piropo “de los de antes”, cada una con una Larios en la mano, y las bandanas recién compradas en la cabeza, nos dispusimos a acompañar a El Arrebato en su fantástica actuación que nos ofreció.
Cantamos, bailamos, reímos y hasta lloramos con él, y es que realmente, hay que quedarse con la gente que nos cuida, que nos valora, que nos pide un WhatsApp al llegar, que se alegra más que uno mismo por el golpe de suerte, con la que baila porque sí, con la que sonríe a todas horas, con la que regala tiempo, y si un día no lo tiene, lo fabrica porque sí.
Y tras varios hematomas en las manos, de todo lo que aplaudimos, terminamos en una terraza con quien literalmente nos da las campanadas en Nochevieja desde hace años.
En resumen, fue realmente una noche luminosa y memorable, y aunque ninguna de las cuatro íbamos muy motivadas, declaro que ha sido uno de los mejores conciertos vividos (y rezo para que así sean los siguientes).
Paso a paso
- 1
Precalentamos la airfryer. Cortamos el jamón y el queso en lonchas lo más finas posible.
Repartimos el queso y el jamón sobre la lámina de hojaldre y lo enrollamos longitudinalmente. - 2
Pincelamos con el huevo batido, y espolvoreamos los dos tipos de sésamo y las escamas de sal.
Cortamos el rollito (para que quepa bien en la airfryer, si se hace en el horno, no es necesario partirlo). Y horneamos 20 minutos a 200ºC. - 3
A disfrutar!
Recetas similares
Más recetas











Comentarios (3)