
Pasta con salsa de tomate y albóndigas de garbanzos

Paso a paso
- 1
Machacar los garbanzos:
- Escurre y enjuaga los garbanzos. Luego, colócalos en un bol y, con un tenedor o un pisa puré, aplástalos bien hasta que obtengas una textura similar a un puré. No tiene que quedar completamente suave, algunos trocitos pequeños le darán una textura interesante. - 2
Mezclar los ingredientes:
- Pica finamente los dientes de ajo (puedes aplastarlos con el lateral del cuchillo para que se mezclen bien).
- Añade el huevo, el orégano, el comino, el pan rallado, sal y pimienta al bol con los garbanzos. Mezcla todo bien con una cuchara o con las manos limpias hasta obtener una masa uniforme que puedas moldear. - 3
Formar las albóndigas:
- Con las manos, forma pequeñas bolitas con la mezcla, del tamaño de una nuez. - 4
Freír:
- Calienta una sartén con un poco de aceite de oliva y fríe las albóndigas a fuego medio hasta que estén doradas por todos los lados, aproximadamente 7-8 minutos. - 5
Cocinar la pasta:
Cocina la pasta en agua hirviendo con sal según las instrucciones del paquete (generalmente de 8 a 10 minutos).
Escurre la pasta y resérvala. - 6
Preparar la salsa:
Calienta la salsa de tomate en una sartén a fuego lento. Añade un poco de sal, pimienta y orégano si deseas intensificar el sabor.
Añade las albóndigas ya cocidas a la salsa y deja que se mezclen durante unos 5 minutos. - 7
Servir:
Sirve la pasta en los platos y vierte la salsa con las albóndigas por encima.
Recetas similares
Más recetas


Comentarios