Paso a paso
- 1
Lavamos el romanesco, lo troceamos en porciones no muy pequeñas y lo echamos en una cacerola con agua y sal. Lo vamos a dejar cocer doce minutos, tiempos suficiente para que esté tierno.
- 2
Mientras el romanesco se cuece, en un recipiente, vamos a picar la cebolla, el tomate, vamos a echar las aceitunas, las anchoas partidas, y la lata de bonito.Añadimos un chorrito de vinagre de Módena y le damos vueltas para que todos los ingredientes se vayan integrando
- 3
Abrimos la lata de pimientos del piquillo y la echamos en el vaso de la batidora con el caldo que tiene, el diente de ajo, y con el aceite de las anchoas, todo esto se tritura hasta obtener una salsa.
- 4
El siguiente paso es colocar el romanesco bien escurrido de agua sobre una fuente y añadirle los ingredientes que habíamos picado y teníamos en un recipiente aparte. Le ponemos un poco de la salsa de pimientos del piquillo con aceite de anchoas
- 5
A la hora de servir, cada comensal se puede poner más o menos la salsa de pimientos del piquillo.
- 6
El romanesco es como si dijéramos primo hermano del brócoli y la coliflor, que se cuece en pocos minutos porque enseguida está tierno, y se puede tomar en frío en ensalada, o en caliente
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