Paso a paso
- 1
Batimos la mantequilla con el azúcar a velocidad baja lo justo para que se mezclen (no debe blanquear ni aumentar de volumen, no debemos introducir aire)
- 2
Batimos el huevo y la yema con un tenedor para que quede uniforme y añadimos a la mezcla anterior. Añadimos también las esencias y batimos a velocidad baja hasta que esté bien integrado.
- 3
Comenzamos a añadir la harina a cucharadas a velocidad baja. Batimos hasta que esté ligada.
- 4
Colocamos la masa sobre un papel de hornear, darle una forma redonda y aplastada y cortarla en dos trozos iguales.
- 5
Cogemos unos de los trozos y ponemos encima otro papel de hornear y con un rodillo estiramos la masa con un grosor uniforme de unos 6 mm. Conviene utilizar un rodillo graduable. Hacer lo mismo con el otro trozo.
- 6
Metemos en la nevera la masa por 3 horas, pasado este tiempo la sacamos y cortamos con los cortadores. Ponemos el horno a 180º y dejamos las galletas uno 10 o 12 minutos.
- 7
Cuando los bordes estén dorados, lo sacamos y dejamos enfriar en la bandeja un par de minutos, luego pasamos a una rejilla enfriadoras para que se enfríen completamente.
- 8
Hacemos la glasa: Mezclamos el polvo de merengue con el azúcar glass en seco.
- 9
Añadimos el agua y batimos a velocidad baja un par de minutos.
- 10
Para el glaseado fluido (de relleno) añadimos más agua y mezclamos a mano con cuidado de no incorporar aire
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