Patatas bravas (sin tomate, claro)

Un plato inmortal, un aperitivo clásico, un bocado único. Aquí os muestro la receta sin tomate y jugando con los pimentones para dar sabor, potencia y personalidad. Que lo disfrutéis...
Patatas bravas (sin tomate, claro)
Un plato inmortal, un aperitivo clásico, un bocado único. Aquí os muestro la receta sin tomate y jugando con los pimentones para dar sabor, potencia y personalidad. Que lo disfrutéis...
Paso a paso
- 1
Pelamos las patatas y las troceamos en piezas irregulares y de un tamaño mediano. Ponemos una sartén honda con abundante aceite y echamos las patatas.
Para que nos queden en su punto yo las CONFITO (freír a baja temperatura) para que queden bien hechas por dentro.
- 2
Una vez tiernas subimos el fuego para que el aceite genere una buena capa crujiente y dorada en el exterior. Sacamos a papel absorbente.
- 3
Enseguida incorporamos la harina y removemos para cocinarla ligeramente y crear una roux.
- 4
En una sartén con un poco de aceite de oliva (unas 3-4 cucharadas de buena calidad, por favor os lo pido) sofreímos la cebolla cortada muy finamente con una pizca de sal, para ayudarla a sudar. Cuando se ponga blanda añadimos los pimentones y removemos con energía para evitar que se quemen. NOTA: El grado de "picor" lo tendréis que dar vosotros, podéis hasta añadir una cayena, si os va la marcha loca...
- 5
Disponemos las patatas en un plato, les damos un buen baño de salsa y culminamos espolvoreando un poco de perejil seco y pimienta negra por encima (totalmente opcional).
- 6
Echamos con calma (no de golpe) el caldo de pollo y vamos removiendo y mezclando, y creando la magia. Así con el líquido restante, cocinando todo unos 10-12 minutos a fuego moderado. Probamos de sal y pimienta y añadimos a nuestro antojo...
- 7
Finalmente podemos o bien triturar la salsa y colarla o bien dejarla con "toques rústicos". En mi caso depende del momento y del comensal de enfrente, así que a vuestra sabia elección.
Recetas similares
Más recetas



Comentarios (3)