Mi sopa de rabo de res y remolacha (betabel)

Comenzó el frío y sentí ganas de entrar en calor con una buena sopa. Graciela, al contrario de Mafalda, era una amante de las sopas y me hizo partidario de incluirlas en el menú cotidiano. Esta receta surgió del frío y del gusto por prepararla con huesos (con carne) que garantizaran un buen caldo. La preferencia por el rabo de res y el osobuco fue inmediata. La remolacha -ahora en plena estación- fue la segunda decisión la tomé cuando las vi apenas entrando en la verdulería. O quizás ellas me buscaron a mí y sucumbí a su encanto oculto, el hermoso tono rojo que sólo aparece si se sabe mirar a través de una piel opaca y sucia. Una decisión acertada. Tuve una sopa con el sabor del rabo y el color rojo de la remolacha. ¿Parecida al borsch? No lo voy a negar. Aunque mucho más simple, con pocos elementos -como es mi cocina- sin extras que oculten los sabores principales. Y muy fácil de hacer. Sólo tiene sal. Ningún otro condimento. Viene mi nietita a comer. A mi plato le agrego unas gotas de picante. A Graciela le hubiera gustado esta variante, que hago en su honor. LA CONTINUACIÓN DE COMO PASE DE LA MEDICINA A LA FILOSOFÍA LA ESCRBIRE LUEGO DE PUBLICADA LA RECETA
Mi sopa de rabo de res y remolacha (betabel)
Comenzó el frío y sentí ganas de entrar en calor con una buena sopa. Graciela, al contrario de Mafalda, era una amante de las sopas y me hizo partidario de incluirlas en el menú cotidiano. Esta receta surgió del frío y del gusto por prepararla con huesos (con carne) que garantizaran un buen caldo. La preferencia por el rabo de res y el osobuco fue inmediata. La remolacha -ahora en plena estación- fue la segunda decisión la tomé cuando las vi apenas entrando en la verdulería. O quizás ellas me buscaron a mí y sucumbí a su encanto oculto, el hermoso tono rojo que sólo aparece si se sabe mirar a través de una piel opaca y sucia. Una decisión acertada. Tuve una sopa con el sabor del rabo y el color rojo de la remolacha. ¿Parecida al borsch? No lo voy a negar. Aunque mucho más simple, con pocos elementos -como es mi cocina- sin extras que oculten los sabores principales. Y muy fácil de hacer. Sólo tiene sal. Ningún otro condimento. Viene mi nietita a comer. A mi plato le agrego unas gotas de picante. A Graciela le hubiera gustado esta variante, que hago en su honor. LA CONTINUACIÓN DE COMO PASE DE LA MEDICINA A LA FILOSOFÍA LA ESCRBIRE LUEGO DE PUBLICADA LA RECETA
Paso a paso
- 1
Ingredientes I: el rabo trozado
- 2
Ingredientes II: el osobuco
- 3
Ingredientes III: las remolachas, la cebolla
- 4
Paso I: pongo en una olla los osobuco y agua
- 5
Paso II: agrego el rabo a la olla y la pongo a hervir fuego maximo. Cada tanto espumo.
- 6
Paso III: mientras se hace el caldo, pico las remolachas y la cebolla
- 7
Paso IV: las sofrío en una olla, agrego poca agua y pongo a hervir
- 8
Paso V: ya cocido el rabo y el osobuco, tomo una fotografía de su olla al lado de la que contiene la remolacha
- 9
Paso VI: están tan cerca, para que sea fácil volcar el caldo y las huesos con carne en la olla con las remolachas (y cebolla)
- 10
Paso VII: agrego las verduras
- 11
Paso VIII: pongo todo a hervir
- 12
Paso IX: fijo el tiempo de cocción en 20 minutos, y me voy a descansar
- 13
Paso X: hágase la sopa y la sopa se hizo. Lista para que la sirva.
- 14
Paso XI: me sirvo un buen plato. La pruebo. BUENÍSIMA. Háganla y lo verán.
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