Mi postre verde pero sabroso -se agradece permanecer serios-

Mamá, Pampita para todos,la menor de ocho hijos -bah- siete hijas y un sólo varoncito, cocinaba con amor y se definía a sí misma como cocinera a la italiana. Sus pastas, que amasaba sin ninguna Pastalinda, eran memorables. Lo más notable era su desconocimiento absoluto de la repostería.. Sólo una vez hizo un pastel en honor a Domingo, el hermano mayor de papá y un hijo suyo, de paso por Trenque Lauquen. Comieron abundantemente y al llevar el café mamá trajo su bizco huelo, todavía sin cortar. La expectativa se leía en los invitados. Mamá corta la primera porción. Ante nuestra mirada de asombro, el bizcochuelo estaba surcado en el medio por una banda verde de un cm de ancho, que lindaba con otra muy fina color amarillo. Ahora que lo escribo sospecho en una mala jugada del horno que quiso que tuviera los colores de Brasil. Por supuesto que fracasó. El amarillo era insignificante. Los invitados se apresuraron a decir, “pero no se hubiera molestado “, “comimos demasiado y tenemos que manejar 400 km más “. No hubo forma de que comieran el exótico bizcochuelo. Con el asombro y la desconfianza en la mirada se levantaron, abrazaron a mis padres, me dieron un coscorrón en mi cabeza de ocho años y prácticamente corrieron hacia la puerta. Demoraron años en volver.
Hoy mi postre tiene en curioso verde que apareció sin que lo planeara, y que reconstruyo se generó cuando decido perfumarlo con alguna bebida alcohólica. Probé las que tenía a mano, TERMINA AL FINAL DE LA RECETA
Mi postre verde pero sabroso -se agradece permanecer serios-
Mamá, Pampita para todos,la menor de ocho hijos -bah- siete hijas y un sólo varoncito, cocinaba con amor y se definía a sí misma como cocinera a la italiana. Sus pastas, que amasaba sin ninguna Pastalinda, eran memorables. Lo más notable era su desconocimiento absoluto de la repostería.. Sólo una vez hizo un pastel en honor a Domingo, el hermano mayor de papá y un hijo suyo, de paso por Trenque Lauquen. Comieron abundantemente y al llevar el café mamá trajo su bizco huelo, todavía sin cortar. La expectativa se leía en los invitados. Mamá corta la primera porción. Ante nuestra mirada de asombro, el bizcochuelo estaba surcado en el medio por una banda verde de un cm de ancho, que lindaba con otra muy fina color amarillo. Ahora que lo escribo sospecho en una mala jugada del horno que quiso que tuviera los colores de Brasil. Por supuesto que fracasó. El amarillo era insignificante. Los invitados se apresuraron a decir, “pero no se hubiera molestado “, “comimos demasiado y tenemos que manejar 400 km más “. No hubo forma de que comieran el exótico bizcochuelo. Con el asombro y la desconfianza en la mirada se levantaron, abrazaron a mis padres, me dieron un coscorrón en mi cabeza de ocho años y prácticamente corrieron hacia la puerta. Demoraron años en volver.
Hoy mi postre tiene en curioso verde que apareció sin que lo planeara, y que reconstruyo se generó cuando decido perfumarlo con alguna bebida alcohólica. Probé las que tenía a mano, TERMINA AL FINAL DE LA RECETA
Pasos de la receta
- 1
Ingredientes I: huevos, azúcar, harina leudante, aceite girasol, leche, curaçao BLU, todo en tazas.
- 2
Ingredientes II: naranja para ralladura, vainilla, harina leudante
- 3
Paso I: los huevos y el azúcar en el bol
- 4
Paso II: batir bien, usé batidora eléctrica; probé con tenedor y no pude.
- 5
Paso III: terminado de batir los huevos con el azúcar, agregó los líquidos y las ralladuras.
- 6
Paso IV: mezclo la harina con cuidado primero con cuchara y luego con batidora.
- 7
Paso V: pongo la mezcla en el molde rociado con aceite y espolvoreado con harina. Adquirió el inquietante color verdoso tan temido por la historia de mamá
- 8
Paso VI: al microondas BGH función convección durante 35 minutos
- 9
Paso VII: desmoldado, quedó perfecto
- 10
Paso VIII: a la tarde vienen dos amigas a ver las fotografías de la exposición y los videos de tango. Sirvo el té fotografiando la primera porción. La pruebo. EXITO EN TODA LA REGLA. Ya tranquilizado llevo todo a la mesa. No quedaron ni las migas.
- 11
Prueben ustedes también, amigos y amigas de Cookpad este budín de curioso color y sabor excelente. Lo disfrutarán tanto como nosotros anoche. Ah! Agregamos queso fresco, vino malbec de primera y mucha buena onda.
- 12
SIGUE LA HISTORIA., pero todas tenían un dejo amargo. La única dulce era el curacao. Era perfecto, ya que tenía ralladuras de cáscara de naranja, y su perfume coincidía con el de la bebida. No reparé en su color azul o no le di importancia Cuando saco el molde del horno de convección, veo que con el amarillo de las yemas, la mezcla había cambiado ambos colores en el verde que vieron. Como era de prever. Mis invitados no huyeron. Repitieron hasta que me quedó sólo un trozo para el desayuno de hoy
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