Paso a paso
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Cocción:
Cuando tengamos la mayoría (ponle el 80%) de los garbanzos pelados y partidos, los ponemos en una olla, cubrimos con agua y echamos el vinagre. Los vamos a hervir hasta que estén »al dente», es decir, cocinados pero todavía un poco duros - 2
- 3
Secado:
Con el fuego apagado o muy bajito, vamos removiendo para que pierdan humedad. Si hemos hecho mucha cantidad (por ejemplo 1 kg), será difícil que pierdan humedad, así que podría ser necesario extenderlos en un trapo limpio. - 4
Inoculación:
Cuando estén secas y a temperatura un pelín más alta que la ambiente, añadimos el hongo y mezclamos bien. Si lo echamos cuando esté demasiado caliente, mataremos las esporas, y si se nos enfría mucho, habremos perdido una »ventana» ideal para el crecimiento de microorganismos (que es lo que buscamos ahora). Tibio, lo echamos cuando esté tibio y sin quemar. Removemos bien, repartiendo el hongo uniformemente. Si no lo repartimos bien podemos causar fermentaciones desiguales en la supe - 5
Preparación de la fermentación:
Para la preparación del tempeh a nivel casero, lo más usado son las bolsitas zip a las que se le hacen agujeritos, o bolsitas de almuerzo que ya vengan agujereadas. Necesitamos los agujeritos para que el hongo respire y no se acumule la humedad. Vertemos los garbanzos cocidos, secados e inoculados en las bolsas llenándolas más o menos hasta la mitad. Luego cerramos bien y repartimos los garbanzos en una capa de unos 3 o 4 cm de grosor como máximo.
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Fermentación:
Ponemos la bolsita sobre una bandeja o superficie plana para poder moverlo sin manipular la bolsa en exceso. La temperatura ideal para que crezca el hongo son unos 28-32ºC, así que si estamos en primavera-verano, con dejarlo sobre la encimera será suficiente
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