👻🫓Fantasmitas 🫓👻 Calzones rotos

De pequeña no había tarde de lluvia sin que mi mamá preguntara: "¿Quieren que haga unos fantasmitas?" —a lo que seguía la respuesta automática mía y de mi papá: "¡SIIIIIII!".
En cuestión de minutos ella nos preparaba estas delicias azucaradas, infladitas y con un pequeño dejo alimonado. 😍 Oooohhh… de solo recordarlos ya los puedo saborear.
Hace tiempo que mamá no los hacía, aunque la receta estaba bien guardadita en su cuaderno de cocina. La cuestión es que cuando salió el reto #Saboresdelainfancia ella me los recordó, pero había pasado mucho, mucho tiempo desde la última vez que los hizo, así que recurrimos al papel… Abrimos el cuaderno y encontramos la receta bajo el nombre de “crepels” en apenas unos renglones. Resulta que la anotó… ¡sin las cantidades! Me empiezo a reír porque la conozco y sé lo que va a decir en su defensa:
—Es a ojo.
—¿Cómo a ojo??!!! —más risas—
—Sí, bueno, con la taza esa de florcitas… —busca la taza, recuerda que ya no está… y se ríe como hace cuando sabe que su lógica no tiene salida.
Así que pasamos la tarde cocinando juntas: mientras ella recordaba paso a paso, yo anotaba. Me cuenta que aprendió esta receta en su adolescencia gracias a la mamá de su mejor amiga, quien en los días fríos y lluviosos (y en otros tantos también) las sorprendía con estos dulces momentos. Su truquito especial: el bicarbonato de sodio en la masa, que los hace bien esponjosos y gorditos. Ah, eso sí se lo acuerda perfecto.
👻🫓Fantasmitas 🫓👻 Calzones rotos
De pequeña no había tarde de lluvia sin que mi mamá preguntara: "¿Quieren que haga unos fantasmitas?" —a lo que seguía la respuesta automática mía y de mi papá: "¡SIIIIIII!".
En cuestión de minutos ella nos preparaba estas delicias azucaradas, infladitas y con un pequeño dejo alimonado. 😍 Oooohhh… de solo recordarlos ya los puedo saborear.
Hace tiempo que mamá no los hacía, aunque la receta estaba bien guardadita en su cuaderno de cocina. La cuestión es que cuando salió el reto #Saboresdelainfancia ella me los recordó, pero había pasado mucho, mucho tiempo desde la última vez que los hizo, así que recurrimos al papel… Abrimos el cuaderno y encontramos la receta bajo el nombre de “crepels” en apenas unos renglones. Resulta que la anotó… ¡sin las cantidades! Me empiezo a reír porque la conozco y sé lo que va a decir en su defensa:
—Es a ojo.
—¿Cómo a ojo??!!! —más risas—
—Sí, bueno, con la taza esa de florcitas… —busca la taza, recuerda que ya no está… y se ríe como hace cuando sabe que su lógica no tiene salida.
Así que pasamos la tarde cocinando juntas: mientras ella recordaba paso a paso, yo anotaba. Me cuenta que aprendió esta receta en su adolescencia gracias a la mamá de su mejor amiga, quien en los días fríos y lluviosos (y en otros tantos también) las sorprendía con estos dulces momentos. Su truquito especial: el bicarbonato de sodio en la masa, que los hace bien esponjosos y gorditos. Ah, eso sí se lo acuerda perfecto.
Paso a paso
- 1
Receta del cuaderno de mamá 😅a "ojímetro"… ¡con la taza de florcitas desaparecida como medida oficial!
- 2
Comenzamos colocando la leche en un jarrito, junto con la esencia de vainilla (que en su origen no estaba anotada 🤭) y el azúcar. No es una masa demasiado dulce ya que luego van espolvoreados con azúcar glass y no queremos que queden empalagosos. Llevamos a fuego bajito revolviendo hasta integrar y que se entibie apenas. No debe hervir ni quemar, es sólo entibiar.
Retiramos del fuego y añadimos la manteca, dejamos que se funda e integramos. - 3
En un bowl aparte colocamos la harina leudante junto con el bicarbonato de sodio, previamente tamizados. Añadimos la ralladura de limón que -al contrario de lo que dice la receta escrita (“poco” ☝🏻)- en realidad lleva la ralladura de un limón entero 😅¡Decídase señora!
Integramos y sumamos un huevo en el centro. Mezclamos un poco y luego incorporamos la leche tibia, mientras vamos formando la masa. Bajamos a la mesada y terminamos de unir sin amasar. Dejamos descansar 15 minutos. - 4
- 5
- 6
Dividimos el bollo para mayor comodidad y estiramos de 4mm de espesor. Cortamos triángulos de 10 cm de lado aproximadamente y realizamos un tajo en el centro, por donde pasamos la punta superior para formar el "fantasma".
Ponemos a calentar abundante aceite. - 7
- 8
Freímos nuestros fantasmitas por tandas de apenas unos pocos para poder ir volteándolos y que se doren de todos lados parejos. Mi mamá usa unos palos chinos laaaargos y los va mareando para que se inflen bonitos.
Retiramos, escurrimos sobre papel absorbente e inmediatamente espolvoreamos con azúcar glass. - 9
- 10
Son tan suaves y esponjosas!!
Un recuerdo imborrable de mi infancia. Gracias Ma ❤️ Loviuuuu!
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