Arroz con sepia y navajas

Casi no recuerdo cuando el fútbol no lo invadía todo. A pesar de los 4 goles del domingo pasado, quiero que vuelva a ser algo intrascendente, superfluo y hasta divertido.
En verdad me saca de mis casillas que todos los boletines informativos comiencen y terminen con fútbol. Me cabrea que se rellenen horas de radio, de secciones de deporte y de televisión con bobadas sobre fútbol. Entiendo que se comenten los partidos, los resultados y hasta los análisis de juego. Me parece estupendo que haya periódicos, portales web o especiales de radio exclusivamente dedicados a eso pero ¿comentar cada paso? ¿Cada giro de cabeza de todos y cada de los futbolistas? ¿Cada contrato? ¿Cada estupidez? ¿En todas partes? ¿A todas horas? El fútbol lo llena todo…. Hasta lo superfluo parece ser importante.
Y ¡Ojo! Que creo que lo superfluo también es importante. Sí, sí, lo reconozco, me gusta disfrutar de tonterías superfluas de vez en cuando, pero ya no estoy tan segura de que algunas tonterías sean tan inocuas. O, mejor dicho, sí son inofensivas en un entorno controlado, medido y acotado. Cuando dejamos, —y lo estamos haciendo—, que se extiendan más allá del cercadito del que nunca debieron salir, pierden su inofensiva diversión y se convierten en un arma de destrucción, acabando con el pensamiento crítico, con la capacidad de análisis, con el criterio y con la información.
Arroz con sepia y navajas
Casi no recuerdo cuando el fútbol no lo invadía todo. A pesar de los 4 goles del domingo pasado, quiero que vuelva a ser algo intrascendente, superfluo y hasta divertido.
En verdad me saca de mis casillas que todos los boletines informativos comiencen y terminen con fútbol. Me cabrea que se rellenen horas de radio, de secciones de deporte y de televisión con bobadas sobre fútbol. Entiendo que se comenten los partidos, los resultados y hasta los análisis de juego. Me parece estupendo que haya periódicos, portales web o especiales de radio exclusivamente dedicados a eso pero ¿comentar cada paso? ¿Cada giro de cabeza de todos y cada de los futbolistas? ¿Cada contrato? ¿Cada estupidez? ¿En todas partes? ¿A todas horas? El fútbol lo llena todo…. Hasta lo superfluo parece ser importante.
Y ¡Ojo! Que creo que lo superfluo también es importante. Sí, sí, lo reconozco, me gusta disfrutar de tonterías superfluas de vez en cuando, pero ya no estoy tan segura de que algunas tonterías sean tan inocuas. O, mejor dicho, sí son inofensivas en un entorno controlado, medido y acotado. Cuando dejamos, —y lo estamos haciendo—, que se extiendan más allá del cercadito del que nunca debieron salir, pierden su inofensiva diversión y se convierten en un arma de destrucción, acabando con el pensamiento crítico, con la capacidad de análisis, con el criterio y con la información.
Paso a paso
- 1
Por lo menos un par de horas antes, ponemos las navajas en un recipiente con agua y sal, para que se vayan limpiando. Cada 30 minutos le cambiamos el agua, limpiándolas cada vez. Limpiamos y cortamos las sepias.
- 2
Picamos la cebolla y reservamos.
- 3
Marcamos las navajas en un wok con un poco de aceite. Reservamos tanto el líquido que han soltado, como ellas mismas.
- 4
Hacemos lo mismo con las sepias hasta que cojan color. Y reservamos también.
- 5
En el mismo wok, pochamos la cebolla con un poco de aceite, sal y pimienta. Nacaramos el arroz, removiendo para que el grano se impregne bien del sofrito. Incorporamos la sepia.
- 6
Añadimos el caldo caliente, y dejamos cocinar unos
18 minutos (los primeros a fuego fuerte y el resto a fuego suave). Agregamos también el azafrán. - 7
Cuando queden 5 minutos para terminar, colocamos las navajas por encima para que se calienten y terminen de hacerse con el vapor del arroz.
Como muchas se soltarán de la cáscara, facilitamos el trabajo, y dejamos solo las navajas suficientes en su cáscara para decorar. - 8
Dejamos reposar el arroz unos minutos antes de servir para que se asienten los sabores.
- 9
A disfrutar!
Trucos
Al sofrito se le puede añadir pimiento.
Palabras clave
Recetas similares
Más recetas
























Comentarios (2)