Paso a paso
- 1
Cortamos el lomo en dos o tres trozos y lo colocamos en un recipiente hondo.
Machacamos en el mortero todas las especias junto con los dientes de ajos pelados de una de las cabezas y vertemos sobre el lomo, cubrimos con agua y tapamos. - 2
Lo guardaremos en la nevera durante dos días para que coja la carne todo el sabor de las especias removiendo los trozos en varias ocasiones.
- 3
Lo sacamos de su aliño y secamos un poco con papel de cocina.
Doramos las piezas de carne en una sartén con aceite de oliva virgen extra para sellarla. A continuación las colocamos en una olla profunda junto con el aceite de haberlas frito pasada por un colador por si nos ha quedado restos de especias. - 4
Cubrimos con el resto del aceite hasta que quede cubierta la carne y le añadimos los dientes de ajos sueltos sin pelar de la otra cabeza.
Ponemos a fuego bajo y vamos confitando durante unos 45 minutos o hasta que veamos que la carne está blandita al pincharla con un palillo o cuchillo. - 5
Pasamos la carne a nuestro recipiente de barro (orza), quitamos los ajos al aceite y cubrimos con ella la carne, será dónde la conservemos.
Ya solo queda disfrutarla en lonchas solas con un poco de sal por encima y un hilillo de su propio aceite, en un buen bocadillo o de acompañamiento a un buen plato de lo que más os apetezca.
Y recordar darle un segundo uso al aceite que tendrá todos los aromas de las especias, ajos y carne.
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