Pollo a la pimienta

Si hay un plato que evoca en mi sólo recuerdos de armonía y amistad, saboreado en lugares sencillos, públicos o privados, es el pollo a la pimienta. Es simple y versátil, porque los comensales pueden ser muchos, pocos o más o menos, y permite variaciones a discreción. Pensaba ya hace unos cuantos días cocinar a la pimienta algunos tutos cortos de pollo, que compré de oferta, para ver si había valido la pena.
Pollo a la pimienta
Si hay un plato que evoca en mi sólo recuerdos de armonía y amistad, saboreado en lugares sencillos, públicos o privados, es el pollo a la pimienta. Es simple y versátil, porque los comensales pueden ser muchos, pocos o más o menos, y permite variaciones a discreción. Pensaba ya hace unos cuantos días cocinar a la pimienta algunos tutos cortos de pollo, que compré de oferta, para ver si había valido la pena.
Paso a paso
- 1
Yo pelo la cebolla y la parto por la mitad, en sentido vertical. Ya bien limpia la corto en semicírculos. Esto lleva mucha cebolla. Aunque ustedes la pueden regular a gusto, yo encuentro que forma parte de la naturaleza del plato. Trato de tener la pimienta a mano, porque se hace rápido, pero son muchos paso cortos.
- 2
Luego puse el aceite de oliva en la olla y dejé calentar para que se expanda. Luego puse a sofreír la cebolla y cuando comenzó a dorarse agregue el pollo, bien desgrasado. Seguí sofriendo unos 5 minutos, para luego incorporar el vino blanco, el agua y los condimentos. Nota: el sofrito no es necesario. Sobre todo si cocino para muchos, prefiero poner cebolla y lo demás en la olla sin más trámite.
- 3
Al hervir bajé al mínimo, cociendo 15 minutos. Era el momentos de poner las papas, que esperaban en agua con sal. Pasado el tiempo agregué los champiñones. Nunca antes le había puesto a esta preparación, pero me gustan mucho los champiñones, y anduvo bien.
- 4
Subí el fuego hasta que volvió a hervir y dejé cocer 15 minutos más a fuego lento.
- 5
Mientras, las papas ya estaban listas. Uno puede escoger otras guarniciones, pero a este guiso le lloran las papas hervidas. Ahí pueden ver como reservé el agua de las papas, para tratar de hacer un pebre caliente cuchareado, para mañana 😉
- 6
Ahora si ya tenía mucho apetito. Para mi el maridaje ideal es un merlot o carmenere, pero este rosado abierto hace poco también le vino muy bien. Es un guiso bien caldudo. Si los comensales son numerosos se sirve en grandes azafates o en la misma olla, ojalá de greda o fierro fundido, y cada uno va escogiendo sus presas favoritas, y todos van sopeando el caldo de ahí mismo, sin remilgos.
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