Ensalada de higos morados con tomate cherry y queso al orégano

No me gustan las incongruencias ni las incoherencias, y aunque es difícil ser fiel, suele ser bueno saberse mantener en la línea para no caer en el despropósito más absurdo.
Me explico para hacerme entender. Hay quien aparece en vaqueros en una boda o en una noche de gala porque, al parecer, vestirse de acuerdo con la ocasión es demasiado esfuerzo, porque piensan que lo importante es estar. Y también los hay que reciben un regalo especial, elegido con cariño y mucha ilusión —pensando precisamente en esa persona—, y ni siquiera encuentra un momento para decir "gracias", porque consideran que es un detalle prescindible. Supongo que piensan que son cosas de otra época: eso de saber vestirse para la ocasión, agradecer un gesto bonito o entender que detrás de ciertos detalles hay tiempo, esfuerzo y cariño.
Después, eso sí, hablamos de elegancia, de personalidad y de saber estar. Y son esas mismas personas quienes confunden libertad con falta de consideración y naturalidad con falta de educación.
Pero todos sabemos que la ropa se puede comprar, el estilo se puede aprender y hasta la apariencia se puede cuidar. Lo que no se compra es la sensibilidad para valorar un gesto, la educación para agradecerlo y el sentido común para saber cuándo una ocasión merece un poco más de nosotros.
La incongruencia fea está ahí: en cómo tratamos a los demás y en la importancia que damos a lo que hacen por nosotros.
—22ª Semana del Delantal de Cookpad '26-
#DelantalCookpad2026
Ensalada de higos morados con tomate cherry y queso al orégano
No me gustan las incongruencias ni las incoherencias, y aunque es difícil ser fiel, suele ser bueno saberse mantener en la línea para no caer en el despropósito más absurdo.
Me explico para hacerme entender. Hay quien aparece en vaqueros en una boda o en una noche de gala porque, al parecer, vestirse de acuerdo con la ocasión es demasiado esfuerzo, porque piensan que lo importante es estar. Y también los hay que reciben un regalo especial, elegido con cariño y mucha ilusión —pensando precisamente en esa persona—, y ni siquiera encuentra un momento para decir "gracias", porque consideran que es un detalle prescindible. Supongo que piensan que son cosas de otra época: eso de saber vestirse para la ocasión, agradecer un gesto bonito o entender que detrás de ciertos detalles hay tiempo, esfuerzo y cariño.
Después, eso sí, hablamos de elegancia, de personalidad y de saber estar. Y son esas mismas personas quienes confunden libertad con falta de consideración y naturalidad con falta de educación.
Pero todos sabemos que la ropa se puede comprar, el estilo se puede aprender y hasta la apariencia se puede cuidar. Lo que no se compra es la sensibilidad para valorar un gesto, la educación para agradecerlo y el sentido común para saber cuándo una ocasión merece un poco más de nosotros.
La incongruencia fea está ahí: en cómo tratamos a los demás y en la importancia que damos a lo que hacen por nosotros.
—22ª Semana del Delantal de Cookpad '26-
#DelantalCookpad2026
Paso a paso
- 1
Pelamos los higos y los cortamos en cuartos. Cortamos los cherries por la mitad.
- 2
Cortamos en taquitos el queso. Y mezclamos todos los ingredientes. Aliñamos con el aceite y sal. Y justo antes de servir, espolvoreamos el orégano casero por encima.
- 3
A disfrutar!
- 4
Eclipse lunar del 93% de esta madrugada (después de procesar y editar la foto).
Trucos
—Se puede montar los ingredientes por capas para una presentación más atractiva.
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