Tomates Confitados al Romero y Ajo

"Una técnica sencilla que transforma el tomate fresco en una joya de sabor intenso.
Confitar tomates los concentra lentamente, creando una explosión de sabor.
Estos tomates, conservados en aceite con ajo y romero, son perfectos para enriquecer ensaladas, pastas, tostadas o como acompañamiento gourmet en cualquier tabla de quesos o embutidos.
¡El aceite saborizado que queda es igual de valioso!"
Tomates Confitados al Romero y Ajo
"Una técnica sencilla que transforma el tomate fresco en una joya de sabor intenso.
Confitar tomates los concentra lentamente, creando una explosión de sabor.
Estos tomates, conservados en aceite con ajo y romero, son perfectos para enriquecer ensaladas, pastas, tostadas o como acompañamiento gourmet en cualquier tabla de quesos o embutidos.
¡El aceite saborizado que queda es igual de valioso!"
Paso a paso
- 1
Lava y corta los tomates en cuartos, o en mitades si son pequeños. Es importante que los trozos sean uniformes para una cocción pareja.
Quítales las semillas.
Cubre una bandeja de horno con papel de aluminio.
Esto facilita la limpieza y ayuda a que no se peguen. - 2
Coloca los trozos de tomate en la bandeja.
Espolvorea los tomates con sal, pimienta negra y el azúcar(si lo usas).
Distribuye los dientes de ajo pelados y las ramitas de romero fresco entre los tomates.
Hornea a una temperatura baja, entre 100° y 120°, durante 2 horas. - 3
El tiempo dependerá de tu horno y de cuán secos los quieras.
El objetivo es que se arruguen y caramelicen ligeramente, no que se quemen. - 4
Retira la bandeja del horno y deja que los tomates se enfríen por completo.
Transfiere los tomates confitados, los ajos tiernos y las ramitas de romero (si las conservas) a un frasco de vidrio esterilizado.
Rellena el frasco con aceite nuevo, asegurándote de que los tomates queden totalmente sumergidos.
Cierra el frasco herméticamente.
Deja reposar en el refrigerador por al menos 24 horas antes de consumir para que los sabores se integren.
Trucos
Asegúrate de que los tomates estén totalmente cubiertos por el aceite para conservarlos mejor.
Los tomates confitados en aceite deben conservarse en la heladera y consumirse preferentemente en unas 2-3 semanas.
El aceite restante es un condimento fabuloso para aderezar ensaladas o mojar pan.
¡ NO LO TIRES !
Recetas similares
Más recetas









Comentarios