Potaje Ligero de Alubias Blancas con Aires de la Huerta y Pimentón Ahumado

Hay días en los que el cuerpo nos pide un abrazo calentito, un plato sincero que hable de hogar sin pretensiones ni prisas.
Esta receta es pura cocina de refugio: un fondo de verduras humildes que se besan con el AOVE, la caricia dulce del calabacín y el secreto noble de una buena legúmbre de bote bien tratada.
Es el triunfo de la despensa inteligente, un recordatorio de que con muy poco podemos cuidar de los nuestros y llenar la cocina de aromas que reconfortan el alma.
Potaje Ligero de Alubias Blancas con Aires de la Huerta y Pimentón Ahumado
Hay días en los que el cuerpo nos pide un abrazo calentito, un plato sincero que hable de hogar sin pretensiones ni prisas.
Esta receta es pura cocina de refugio: un fondo de verduras humildes que se besan con el AOVE, la caricia dulce del calabacín y el secreto noble de una buena legúmbre de bote bien tratada.
Es el triunfo de la despensa inteligente, un recordatorio de que con muy poco podemos cuidar de los nuestros y llenar la cocina de aromas que reconfortan el alma.
Paso a paso
- 1
Despertar los aromas: Calienta el AOVE en una cazuela a fuego alegre. Añade la cebolla y la zanahoria en daditos junto con los dos ajos enteros sin pelar. Deja que bailen y se doren ligeramente durante unos minutos.
- 2
Integrar la huerta tierna: Incorpora el calabacín cortado en dados y la hoja de laurel. Remueve con energía durante un minuto para que los jugos comiencen a fusionarse.
- 3
Crear el caldo: Vierte los 300 ml de agua y añade la pizca de sal. Tapa la cazuela y deja que todo cueza a chup-chup suave durante 8 minutos para que la verdura ablande su corazón.
- 4
El abrazo de la legumbre: Destapa e incorpora las Alubias blancas ya cocidas junto con la cucharadita de pimentón dulce. Remueve con suavidad para no romper la legumbre y corrige el punto de sal.
- 5
Fusión final: Vuelve a tapar la cazuela y baja el fuego al mínimo. Deja que repose y cocine durante otros 8 minutos para que el pimentón despliegue su magia y el conjunto gane una textura melosa e irresistible.
- 6
Emplatado con alma: Sírvelo bien caliente en platos hondos de cerámica rústica. Remata con unas gotas crudas de AOVE en forma de hilo fino por encima y unas hojitas de perejil fresco picado para darle un contraste visual vibrante.
Trucos
No deseches los ajos enteros cocidos. Al servir, sácalos, aplasta su pasta cremosa con un tenedor y devuélvela al caldo; aportará una profundidad de sabor increíble sin resultar pesada.
Este plato gana enteros de un día para otro. Guárdalo en la nevera en un recipiente hermético hasta 3 días; al recalentarlo suavemente, la judía habrá absorbido aún más los matices del sofrito.
Calorías estimadas por cada 100 gramos: 85 kcal
Grasas saturadas estimadas por cada 100 gramos: 0,3 g
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