Ricotta casera con nueces y miel
Postre muy, muy sencillo, sano y rico.
Paso a paso
- 1
La proporción es del zumo de un limón por cada litro de leche (si queremos más cantidad, en 2 litros de leche se vierte el zumo de 2 limones, en 3 litros el zumo de 3 limones, etc...). Hay que tener en cuenta que salen unos 150 gramos de requesón por cada litro de leche.
- 2
En un recipiente vertemos la leche y la ponemos a calentar.
- 3
Cuando la leche llegue al primer hervor bajamos el fuego y añadimos la sal y el zumo de limón, removiendo continuamente con una espátula de madera. Veremos, al poco tiempo, que se van formando unos grumitos blancos.
- 4
Seguimos removiendo durante unos 5 minutos, lo retiramos del fuego y cuando se enfríe lo dejamos reposar en la nevera (aproximadamente media hora).
- 5
Lo colamos con un colador al que le hemos puesto un paño de gasa u otra tela que no tenga las fibras muy densas. Cuando haya perdido casi todo el líquido, ponemos el requesón en un plato y lo guardamos en la nevera. El líquido (suero) lo tiramos o lo usamos para otras elaboraciones.
- 6
Para servir, cortamos el requesón en cuadraditos (o lo desmigamos, eso es a gusto del consumidor), lo mezclamos con nueces y le vertemos por encima la miel (todo a gusto del comensal). ¡Listo para comer!
- 7
Este producto aguanta 4 o 5 días en la nevera; si vemos que ha perdido su color blanco y se pone amarillento, lo desechamos.
Palabra clave
Recetas similares
Más recetas




Comentarios