Pollo a la sal

Es muy sencilla y sana. La sal absorbe toda la grasa del pollo y la piel queda crujiente y muy sabrosa.
Pollo a la sal
Es muy sencilla y sana. La sal absorbe toda la grasa del pollo y la piel queda crujiente y muy sabrosa.
Paso a paso
- 1
Se lava bien el pollo y se seca. Se unta con jugo de limón por dentro y por fuera. Se muelen las hojas de salvia y se ponen por todo el interior del pollo. Lo que sobró en las manos se pasa por fuera. NO QUITAR LA PIEL DEL POLLO.
- 2
En una asadera se hace una cama de 1 a 2 cm con la sal en cristales (de mar) y sobre ella se pone el pollo con la espaldilla hacia abajo.
- 3
Se pone tal cual al horno precalentado a 180ºC. NO AGREGAR SAL AL POLLO. Por osmosis el pollo absorbe justo la sal que necesita para quedar sabroso.
- 4
Dejar cocinar 40 minutos aproximadamente. O hasta que dore. Se sabe que está listo cuando al pinchar el muslo el jugo sale transparente. Retirar del horno y con una cuchara de palo (meterla dentro de la cavidad del pollo) para poner en una fuente y cuidar de no perder el jugo. Retirar los cristales que, eventualmente, pudieran haberse adherido a la parte de abajo donde estaba apoyado el pollo.
- 5
Si a alguien le gusta la espaldilla, el cuero a veces queda ligeramente más salado pero perfectamente comible. La sal es reciclable para usarla en guisos. Pero yo generalmente la boto pues recoge toda la gordura del pollo. A disfrutar del pollo que queda muy jugoso si tienen cuidado de conservar los líquidos que quedan dentro del pollo una vez retirado con cuidado de la cama de sal.
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