Los cupcakes imposibles del día de San Valentín

Me costó encontrar un nombre para esta receta. Es una combinación de dos de los postres que más me gustan: la torta red velvet y el quesillo. Algún día dedicaré una receta para honrar y expresar mi afecto al quesillo, aunque eso no será hoy. La torta imposible no es imposible en lo absoluto: dos mezclas de distintas densidades se hornean juntas, sin combinarse, y obtienes un postre con una capa de esponjoso bizcocho y de terso quesillo acaramelado. En honor al 14 de febrero, empleé para la base de bizcocho un red velvet. ¿Qué grita de mejor forma "¡Feliz San Valentín!" que la torta red velvet? Bueno, tal vez los peluches de osos blancos y de conejos de orejas largas... pero ese es otro tema. Regalen amor todos los días del año con estos ponquecitos imposibles.
Los cupcakes imposibles del día de San Valentín
Me costó encontrar un nombre para esta receta. Es una combinación de dos de los postres que más me gustan: la torta red velvet y el quesillo. Algún día dedicaré una receta para honrar y expresar mi afecto al quesillo, aunque eso no será hoy. La torta imposible no es imposible en lo absoluto: dos mezclas de distintas densidades se hornean juntas, sin combinarse, y obtienes un postre con una capa de esponjoso bizcocho y de terso quesillo acaramelado. En honor al 14 de febrero, empleé para la base de bizcocho un red velvet. ¿Qué grita de mejor forma "¡Feliz San Valentín!" que la torta red velvet? Bueno, tal vez los peluches de osos blancos y de conejos de orejas largas... pero ese es otro tema. Regalen amor todos los días del año con estos ponquecitos imposibles.
Paso a paso
- 1
Precalentar el horno a 350°F/ 175°C
- 2
Preparar el caramelo: colocar en una cacerola el azúcar y derretir a fuego alto hasta obtener un caramelo de color ámbar. Vigile constantemente el azúcar mientras se cocina, moviendo ocasionalmente la cacerola para cerciorarse de que se derrite de forma pareja. Retire del fuego cuando apenas esté oscureciendo, ya que continuará cambiando su color hasta enfriar y debe evitar que adquiera un sabor amargo (producto de la caramelización excesiva).
- 3
Distribuya de forma equitativa en dos bandejas de ponquecitos/cupcakes de 12 porciones cada una. Mientras el caramelo siga caliente, mueva la bandeja para que la base y las paredes de los moldes se cubran en su totalidad. Dejar endurecer y reservar.
- 4
Para la base red velvet: en un bowl, mezclar la harina de trigo, el cacao, el polvo para hornear, el bicarbonato de sodio y la sal. Reservar.
- 5
En otro bowl, mezclar azúcar con mantequilla y aceite, puede emplear con facilidad con un batidor de mano, aunque si lo prefiere, use una batidora eléctrica.
- 6
Añadir los huevos, uno por vez: asegúrese de que cada huevo esté integrado antes de añadir el siguiente.
- 7
Agregar el suero de leche, la vainilla y el vinagre.
- 8
Incorporar colorante rojo, 1 cucharadita por vez, hasta conseguir una mezcla de color rojo brillante. La cantidad total dependerá de la marca de colorante que esté usando.
- 9
Añadir a la mezcla líquida, la mezcla de harina que había reservado al inicio, en dos partes. Si está usando una batidora eléctrica, mezcle a velocidad baja y deténgase apenas obtenga una preparación homogénea, para evitar conseguir un bizcocho duro.
- 10
Verter la mezcla equitativamente en los moldes previamente acaramelados. Debe cubrir con la mezcla de bizcocho 1/3 tercio de la capacidad del molde. Reservar.
- 11
Para el quesillo: licuar la leche condensada, la leche líquida, los huevos y el ron por 5 minutos, para conseguir una mezcla tersa. Puede añadir mayor cantidad de ron si lo desea de todas formas el alcohol se evapora durante la cocción y permanece el sabor.
- 12
Dejar reposar por 5 minutos y retire con cuidado la espuma que se formó en la superficie de la mezcla.
- 13
Verter con delicadeza la mezcla del quesillo sobre la base de mezcla de bizcocho, hasta completar la capacidad del molde. En este paso, parecerá que ambas mezclan se combinan, pero no se preocupe, se separarán al hornearse.
- 14
Llevar las bandejas de ponquecitos a hornear sobre baño María y cocinar por 35 - 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo, salga seco.
- 15
Dejar enfriar a temperatura ambiente.
- 16
Pasar un cuchillo fino por las paredes de cada molde para separar cada ponquecito de su cavidad.
- 17
Coloque una bandeja plana sobre la superficie de la bandeja de ponquecitos, y en un movimiento firme y rápido, voltee. Golpee con suavidad la base de cada ponquecito si observa que los ponquecitos no se desmoldan.
- 18
Refrigerar por dos horas antes de servir.
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