Huevos de Pascua decorados con Lacasitos

Hace algunos años, había que ser original, y eso implica que los novios dejaron de bailar el vals en las bodas para pasar a bailar un tango, las novias iban de rojo. A fuerza de querer ser originales se alcanzaron cotas de mamarrachismo impresionantes (photocall, carros de chuches, fiestas para prebebé... etc) y nada volvió a ser original porque se trataba, tan solo, de ser diferente. Mejor dicho, se trataba de creer que uno mismo estaba al margen de las convenciones —nadie pensó que si la moda era no seguir la tradición, nadie estaba siendo original—.
Luego hemos pasado a ser creativos —puede parecer lo mismo pero no lo es—. Por lo que he descubierto, ser creativo es (para simplificar) esforzarse —sí, así de simple—. Y a mí me llevan los demonios, no es creativo: llevar una falda con tiestos, hacer una receta de macarrones con garbanzos, piñones, melocotón y sardinillas en escabeche, o comprarse unas sandalias botas. Eso son chorradas. Si esforzarse automáticamente da valor a lo que haces, yo sería ahora mismo campeona del mundo de Pilates, porque cada lunes y miércoles, me arrastro a clase con un esfuerzo sobrehumano, y me esfuerzo, pero probablemente, soy la peor alumna de Pilates de toda Coruña.
Sí, hay que dejar que la gente sea creativa pero no dejarla creer que su creatividad es artística, interesante y mucho menos valiosa.
Yo, por ejemplo, no fui creativa en esta receta, pero sí fui bastante pragmática.
—2ª Semana del Delantal de Cookpad '26-
#DelantalCookpad2026
Huevos de Pascua decorados con Lacasitos
Hace algunos años, había que ser original, y eso implica que los novios dejaron de bailar el vals en las bodas para pasar a bailar un tango, las novias iban de rojo. A fuerza de querer ser originales se alcanzaron cotas de mamarrachismo impresionantes (photocall, carros de chuches, fiestas para prebebé... etc) y nada volvió a ser original porque se trataba, tan solo, de ser diferente. Mejor dicho, se trataba de creer que uno mismo estaba al margen de las convenciones —nadie pensó que si la moda era no seguir la tradición, nadie estaba siendo original—.
Luego hemos pasado a ser creativos —puede parecer lo mismo pero no lo es—. Por lo que he descubierto, ser creativo es (para simplificar) esforzarse —sí, así de simple—. Y a mí me llevan los demonios, no es creativo: llevar una falda con tiestos, hacer una receta de macarrones con garbanzos, piñones, melocotón y sardinillas en escabeche, o comprarse unas sandalias botas. Eso son chorradas. Si esforzarse automáticamente da valor a lo que haces, yo sería ahora mismo campeona del mundo de Pilates, porque cada lunes y miércoles, me arrastro a clase con un esfuerzo sobrehumano, y me esfuerzo, pero probablemente, soy la peor alumna de Pilates de toda Coruña.
Sí, hay que dejar que la gente sea creativa pero no dejarla creer que su creatividad es artística, interesante y mucho menos valiosa.
Yo, por ejemplo, no fui creativa en esta receta, pero sí fui bastante pragmática.
—2ª Semana del Delantal de Cookpad '26-
#DelantalCookpad2026
Paso a paso
- 1
En baño María, fundimos el chocolate hasta que se derrita — obteniendo un chocolate homogéneo y líquido—.
Con cuidado, llenamos el molde de Huevos 3D de Lékué y dejamos atemperar. - 2
Dejamos que el chocolate se enfríe en la nevera.
Desmoldamos los huevos y, montamos las piezas. - 3
Separamos los colores de los Lacasitos, quedándonos con los más llamativos, y con ayuda de unas pinzas y un soplete, calentamos uno de los lados y lo pegamos en los lados del huevo, con cuidado de dejar libre la zona de unión. Dejamos enfriar en nevera. Y montamos.
- 4
A disfrutar! 🐰🥚🐣🥚🐰
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