Tomate Rosa, Huevo Lacado y Crema de Cottage

Esta propuesta gastronómica destaca por una inteligente relectura de productos humildes mediante la aplicación de contrastes sensoriales extremos, elevando la ensalada tradicional a una categoría arquitectónica.
El uso del tomate rosa como "lingote" central otorga una base cárnica y estructural que soporta la complejidad del plato.
El mayor acierto técnico reside en la transformación del queso cottage; al emulsionarlo para eliminar su granulometría característica, se dota al plato de una suntuosidad láctica que actúa como hilo conductor, suavizando la potencia del huevo mollet.
Este último, gracias al lacado exprés en soja, introduce el umami necesario para romper la linealidad vegetal, mientras que el cogollo de Tudela braseado aporta una nota ahumada y amarga que equilibra el dulzor natural del tomate.
El pepino no solo cumple una función estética, sino que aporta la ruptura acústica (el "crunch") necesaria en una composición de texturas mayoritariamente blandas.
Es una receta de gran impacto visual que demuestra que la alta cocina no reside en el coste del producto, sino en la manipulación técnica y el equilibrio de los cinco gustos básicos en un solo bocado.
#DelantalCookpad2026
Tomate Rosa, Huevo Lacado y Crema de Cottage
Esta propuesta gastronómica destaca por una inteligente relectura de productos humildes mediante la aplicación de contrastes sensoriales extremos, elevando la ensalada tradicional a una categoría arquitectónica.
El uso del tomate rosa como "lingote" central otorga una base cárnica y estructural que soporta la complejidad del plato.
El mayor acierto técnico reside en la transformación del queso cottage; al emulsionarlo para eliminar su granulometría característica, se dota al plato de una suntuosidad láctica que actúa como hilo conductor, suavizando la potencia del huevo mollet.
Este último, gracias al lacado exprés en soja, introduce el umami necesario para romper la linealidad vegetal, mientras que el cogollo de Tudela braseado aporta una nota ahumada y amarga que equilibra el dulzor natural del tomate.
El pepino no solo cumple una función estética, sino que aporta la ruptura acústica (el "crunch") necesaria en una composición de texturas mayoritariamente blandas.
Es una receta de gran impacto visual que demuestra que la alta cocina no reside en el coste del producto, sino en la manipulación técnica y el equilibrio de los cinco gustos básicos en un solo bocado.
#DelantalCookpad2026
Paso a paso
- 1
Pela los tomates y corta 4 lingotes gruesos. Pincela con AOVE y sal.
- 2
Lava el pepino corta los extremos y haz láminas con un pela patatas (desecha las primeras lonchas que son solo piel). el resto, córtalas en juliana.
- 3
Cuece los huevos 6 minutos y medio, enfría en hielo y pélalos.
- 4
Tritura el queso cottage y mézclalo con zumo de limón y sal. Reserva en frío.
- 5
Limpia los cogollos, desecha las hojas exteriores, corta por la mitad y márcalos en una sartén caliente con unas gotas de AOVE 30 segundos por el corte.
- 6
Reduce la soja con azúcar hasta textura de jarabe. Baña los huevos 1 minuto.
- 7
En un plato llano pincela la crema de cottage y un hilo de AOVE, coloca el tomate en el centro del plato, el cogollo apoyado en un costado del tomate, el pepino dando verticalidad y corona con el huevo lacado sobre el lingote de tomate.
Trucos
Deja el tomate a temperatura ambiente 20 minutos para que despliegue todo su aroma.
Si la reducción de soja se endurece mucho, añade unas gotas de agua caliente para recuperar la textura de miel.
Añade la ralladura de lima al final sobre todo el plato para aportar un aroma cítrico que limpie el paladar entre la grasa de la yema y el queso.
IMPORTANTE: bate todos los descartes de esta receta para hacerte una pequeño gazpacho, o un salmorejo con un poco de pan y ajo.
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