Pastel de calabacín, con crema de queso gratinado al horno

Este pastel es ideal para comenzar una buena velada nocturna. Si quieres sorprender a alguien, por su textura, su sabor y su presentación, no dudes en hacerlo.
Pastel de calabacín, con crema de queso gratinado al horno
Este pastel es ideal para comenzar una buena velada nocturna. Si quieres sorprender a alguien, por su textura, su sabor y su presentación, no dudes en hacerlo.
Paso a paso
- 1
En primer lugar, lavamos abundantemente los calabacines, despreciamos el tallo y cortamos en brunoise. Yo suelo dejar la piel, porque le añade vistosidad al pastel; pero es opcional.
- 2
Sobre el fondo de una bandeja de horno, untada con un poquito de aceite, colocamos una capa de lonchas de jamón york, hasta cubrir la bandeja
- 3
Vertemos sobre el jamón york, el calabacín previamente lavado y cortado. Distribuimos por el conjunto uniformemente.
- 4
En un bol, batimos los 3 huevos, con los dos vasos de leche y el perejil. Salamos suavemente la mezcla y vertemos sobre la capa de calabacín.
- 5
Volvemos a colocar otra capa de lonchas de jamón york, hasta que la mezcla esté completamente cubierta.
- 6
Sobre estas lonchas, vertemos el brick de tomate frito, y lo distribuimos por todo el conjunto.
- 7
Ahora, hacemos una crema de queso, en una cazuelita metálica, vertemos los 250 ml. de leche, cuando esté caliente, añadimos los 250 gr. de queso graso y el pellizco de sal. Damos unas vueltas y batimos con batidora, hasta que la mezcla sea homogénea.
- 8
Vertemos con cuidado sobre la capa de tomate frito y distribuimos por todo el conjunto.
- 9
Tapamos el pastel con papel aluminio y metemos al horno, previamente calentado a 200º C. Bajamos la temperatura a 180º C, y mantenemos en el horno durante 45-60 minutos, dependiendo. Abrimos antes y comprobamos.
Recetas similares
Más recetas





Comentarios (2)