Carpaccio de bacalao ahumado con pepino holandés y tomate cherry

Me gusta casi más regalar que qué me regalen. Me gusta pensar en qué le voy a regalar a alguien y suelo escoger cada cosa pensando exactamente en los gustos de esa persona concreta. Y es que cuando hablamos de regalos, no sirve cualquier chorrada —hay que pensar en a quién se lo vas a regalar; porque si no, se fracasa como “regalador” y tu obsequio formará parte de la montaña de trastos que recoge el ayuntamiento, los días de recogida de muebles y trastos viejos—.
Para ser un buen regalador, hay que prestar atención: si se va de paseo, hay que fijarse en dónde se para y qué escaparates mira, si se va en el coche, el tipo de música que escucha o lo qué comenta sobre lo que ve. La opción “de toma el dinero y cómprate lo que quieras”, no sirve. La opción de regalar cosas útiles, sólo cuando el receptor insista—mucho—; está feo eso de: ”te hacía falta una bata” O ”mira lo poco que pesa esta plancha”. Lo de la ropa, hay que tener mucho ojo con las tallas: para el obsequiado es humillante intentar embutirse en un vestido 3 tallas más pequeño, mientras tú dices: ”Que pena que no quepas. Era tan mono. Ya me lo quedo yo".
Eso de: lo importante es el detalle, es mentira. Si tu detalle va a ser un gato de escayola con ojos láser, del chino de abajo...mejor te lo ahorras.
Mi cumpleaños es el 10 de septiembre pero admito regalos en cualquier fecha. El factor sorpresa no me molesta. (Por si cuela.. jajaja..).
Carpaccio de bacalao ahumado con pepino holandés y tomate cherry
Me gusta casi más regalar que qué me regalen. Me gusta pensar en qué le voy a regalar a alguien y suelo escoger cada cosa pensando exactamente en los gustos de esa persona concreta. Y es que cuando hablamos de regalos, no sirve cualquier chorrada —hay que pensar en a quién se lo vas a regalar; porque si no, se fracasa como “regalador” y tu obsequio formará parte de la montaña de trastos que recoge el ayuntamiento, los días de recogida de muebles y trastos viejos—.
Para ser un buen regalador, hay que prestar atención: si se va de paseo, hay que fijarse en dónde se para y qué escaparates mira, si se va en el coche, el tipo de música que escucha o lo qué comenta sobre lo que ve. La opción “de toma el dinero y cómprate lo que quieras”, no sirve. La opción de regalar cosas útiles, sólo cuando el receptor insista—mucho—; está feo eso de: ”te hacía falta una bata” O ”mira lo poco que pesa esta plancha”. Lo de la ropa, hay que tener mucho ojo con las tallas: para el obsequiado es humillante intentar embutirse en un vestido 3 tallas más pequeño, mientras tú dices: ”Que pena que no quepas. Era tan mono. Ya me lo quedo yo".
Eso de: lo importante es el detalle, es mentira. Si tu detalle va a ser un gato de escayola con ojos láser, del chino de abajo...mejor te lo ahorras.
Mi cumpleaños es el 10 de septiembre pero admito regalos en cualquier fecha. El factor sorpresa no me molesta. (Por si cuela.. jajaja..).
Paso a paso
- 1
Separamos las láminas de bacalao, y si son muy grandes las partimos. Las ponemos sobre el plato de presentación. Cortamos el pepino lo más fino posible y lo ponemos sobre el bacalao. Cortamos los cherry (también se pueden laminar, pero dan mucho más trabajo, y suele estropearse la pieza si el cuchillo no está bien afilado).
- 2
Espolvoreamos cebolla frita. Y añadimos el aceite y la crema balsámica por todo el plato.
- 3
A disfrutar!
Trucos
Puedes añadir un poco de vainilla o canela para darle un toque extra de sabor.
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