Champiñones gigantes rellenos (en airfryer)

Soy, como soy —como todo el mundo—, me considero bastante pacífica, pero cuando vi la pelea, por pelusilla, entre la escoba y la roomba, y pedí información, la Thermomix comenzó a mezclarlo todo, y la airfryer no dejó de calentar el ambiente. Me gusta escuchar y que me escuchen, aunque he dejado de hablar con la plancha porque se calienta por nada, y del pasapurés no conseguí entender nada, ya que es un chino. Me gusta entender (y con suerte, que me entiendan) pero he decidido no contarle nada más a la lavadora, ya que se revoluciona demasiado, a todo le da muchas vueltas y no suelta prenda; además mi cafetera ha decidido volverse budista, y preparar ‘namaste’.
Me encanta querer y que me quieran, sin embargo noto a la nevera, muy fría conmigo, y el limpiacristales no para de chuparme hasta el aire. Pero de todos modos, creo que hay que saber olvidar y perdonar, a pesar de que acabo de poner la báscula del baño, mirando a la pared, y la dejaré así, hasta que me pida perdón —que exagerada es, en cuanto me subí a ella, esta mañana—.
En definitiva, soy exactamente igual de diferente que todos, es decir, más o menos parecida, a nadie.
Champiñones gigantes rellenos (en airfryer)
Soy, como soy —como todo el mundo—, me considero bastante pacífica, pero cuando vi la pelea, por pelusilla, entre la escoba y la roomba, y pedí información, la Thermomix comenzó a mezclarlo todo, y la airfryer no dejó de calentar el ambiente. Me gusta escuchar y que me escuchen, aunque he dejado de hablar con la plancha porque se calienta por nada, y del pasapurés no conseguí entender nada, ya que es un chino. Me gusta entender (y con suerte, que me entiendan) pero he decidido no contarle nada más a la lavadora, ya que se revoluciona demasiado, a todo le da muchas vueltas y no suelta prenda; además mi cafetera ha decidido volverse budista, y preparar ‘namaste’.
Me encanta querer y que me quieran, sin embargo noto a la nevera, muy fría conmigo, y el limpiacristales no para de chuparme hasta el aire. Pero de todos modos, creo que hay que saber olvidar y perdonar, a pesar de que acabo de poner la báscula del baño, mirando a la pared, y la dejaré así, hasta que me pida perdón —que exagerada es, en cuanto me subí a ella, esta mañana—.
En definitiva, soy exactamente igual de diferente que todos, es decir, más o menos parecida, a nadie.
Pasos de la receta
- 1
Precalentamos la airfryer, quítamos los tallos de los champiñones, y los picamos. Cortamos en daditos la salchicha y reservamos.
- 2
Colocamos los champiñones en la bandeja con un poquitín de aceite de oliva, y los cocinamos a 180°C durante 10 minutos.
- 3
Mientras se hacen, en una sartén con un poco de aceite de oliva, doramos la cebolla —previamente picada— hasta que esté dorada. Añadimos los tallitos de los champiñones, y los daditos de salchicha.
- 4
Retiramos del fuego y agregamos el queso crema y la nata a la mezcla. Mezclamos hasta integrar.
- 5
Retiramos los champiñones de la airfryer, salpimentamos y los rellenamos con la mezcla que hemos preparado. Ponemos por encima el queso parmesano y el queso mozzarella. Y lo volvemos a poner en la airfryer de nuevo, durante 5 minutos más, a 200°C.
- 6
A disfrutar!
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