Crema de judías verdes con huevo poché

Hay gente a quien una obra literaria le cambia la vida. Y si no, que se lo pregunten a Arcadio. Una novela lo mató. Fue en una librería —claro—. El destino quiso que la estantería más alta cediera ante el enorme peso de las palabras; el pobre Arcadio, que estaba justo debajo, absorto en "En busca del tiempo perdido" y, con una magdalena, se vio atacado por la imprevista avalancha literaria. Paradójicamente, su novela preferida fue certera; nada se pudo hacer por la LARGA VIDA de Arcadio (ni por la obra).
Mientras, en la otra punta de la ciudad, en uno de los barrios nobles de la ciudad, una mujer —que se quitó la alianza hace muchos años y cuya PROSPERIDAD le permite llevar siempre los diamantes puestos— fue interceptada por un hombre —que cualquiera que lo viera, lo definiría como vulcaniano (y no por su falta de sentimientos)—, que levantándose de la terraza desde donde la ve pasar todos los días, se arrancó con una saeta que conmovió a todos los presentes; mientras ella —muerta de vergüenza— le tiraba de la manga, mientras sonreía, para intentar acallarle.
P.S 1: No me extrañaría que el finado regrese algún día al mundo de los vivos, para recuperar el tiempo injustamente arrebatado. ¿Cuál sería su novela favorita?
P.S 2: Y yo me pregunto: ¿Volverá la próspera mujer a pronunciar votos matrimoniales?
P.S 3: Mantendremos las frecuencias abiertas, teniente Uhura 🖖
Crema de judías verdes con huevo poché
Hay gente a quien una obra literaria le cambia la vida. Y si no, que se lo pregunten a Arcadio. Una novela lo mató. Fue en una librería —claro—. El destino quiso que la estantería más alta cediera ante el enorme peso de las palabras; el pobre Arcadio, que estaba justo debajo, absorto en "En busca del tiempo perdido" y, con una magdalena, se vio atacado por la imprevista avalancha literaria. Paradójicamente, su novela preferida fue certera; nada se pudo hacer por la LARGA VIDA de Arcadio (ni por la obra).
Mientras, en la otra punta de la ciudad, en uno de los barrios nobles de la ciudad, una mujer —que se quitó la alianza hace muchos años y cuya PROSPERIDAD le permite llevar siempre los diamantes puestos— fue interceptada por un hombre —que cualquiera que lo viera, lo definiría como vulcaniano (y no por su falta de sentimientos)—, que levantándose de la terraza desde donde la ve pasar todos los días, se arrancó con una saeta que conmovió a todos los presentes; mientras ella —muerta de vergüenza— le tiraba de la manga, mientras sonreía, para intentar acallarle.
P.S 1: No me extrañaría que el finado regrese algún día al mundo de los vivos, para recuperar el tiempo injustamente arrebatado. ¿Cuál sería su novela favorita?
P.S 2: Y yo me pregunto: ¿Volverá la próspera mujer a pronunciar votos matrimoniales?
P.S 3: Mantendremos las frecuencias abiertas, teniente Uhura 🖖
Pasos de la receta
- 1
Limpiamos y cortamos las judías. Cocemos en una olla grande hasta que estén hechas.
- 2
Por otro lado, en una sartén, hacemos el sofrito de cebolla.
Por comodidad, usamos la Thermomix para triturarlo todo y evitar las posibles fibras que puedan haberle quedado a las vainas; se puede pasar por el chino para estar más seguros. (Si se prefiere más ligero se añade agua de la cocción de las propias judías).
Mientras hacemos los huevos poché. - 3
Servimos la crema en platos hondos, repartimos encima las semillas y colocamos el huevo poché.
- 4
A disfrutar!
Trucos
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