Mi pan integral a la naranja, con semillas y aroma de primavera

Sentí el impulso de hacer un pan especial para esta primavera que se inició como lo hizo siempre en mi juventud, con lluvia y frío, pero que inmediatamente nos regaló un sol esplendoroso y un cielo límpido. Es curioso como la literatura fija nuestra atención en cosas que sin ella no hubiéramos buscado. Un personaje de Ray Bradbury, un adolescente como lo fuimos nosotros, sabia que había llegado la primavera porque se sentía ligero, necesitado de calzar sus zapatillas -tenis las llamaba Bradbury- y salir a correr. Para Graciela la señal de la primavera era el florecer en la ciudad de los jacarandáes, cubiertos de azul, entrevistos al salir del Liceo Y. Yo no tenía ningún signo especial, hasta que leí Bradbury y conocí a Graciela. Entonces sí, vi a los jacarandáes y los lapachos en flor, y los buscaba en la primavera. Y los aromas que hice míos cuando remábamos por el Tigre desde el club Nahuel y nos inundaban con sus perfumes dulzones las blancas flores de las ligustrinas, las azules flores de las glicinas. Y después, si, si, si, los naranjos en flor. Por eso la receta de un pan con el aroma y el sabor de las naranjas. Lo horneo, y cuando lo saco, aspiro el aroma de los riachos del Tigre, de las glicinas y naranjos de la casita del Carapachay. Cierro los ojos, y me veo todavía allí, con Graciela y los chicos. Ahora sé que llegó la primavera y que no estoy solo, mientras todavía recuerde, y pueda contarles a ustedes, que ven mis recetas y leen mis historias, SIGUE
,
Mi pan integral a la naranja, con semillas y aroma de primavera
Sentí el impulso de hacer un pan especial para esta primavera que se inició como lo hizo siempre en mi juventud, con lluvia y frío, pero que inmediatamente nos regaló un sol esplendoroso y un cielo límpido. Es curioso como la literatura fija nuestra atención en cosas que sin ella no hubiéramos buscado. Un personaje de Ray Bradbury, un adolescente como lo fuimos nosotros, sabia que había llegado la primavera porque se sentía ligero, necesitado de calzar sus zapatillas -tenis las llamaba Bradbury- y salir a correr. Para Graciela la señal de la primavera era el florecer en la ciudad de los jacarandáes, cubiertos de azul, entrevistos al salir del Liceo Y. Yo no tenía ningún signo especial, hasta que leí Bradbury y conocí a Graciela. Entonces sí, vi a los jacarandáes y los lapachos en flor, y los buscaba en la primavera. Y los aromas que hice míos cuando remábamos por el Tigre desde el club Nahuel y nos inundaban con sus perfumes dulzones las blancas flores de las ligustrinas, las azules flores de las glicinas. Y después, si, si, si, los naranjos en flor. Por eso la receta de un pan con el aroma y el sabor de las naranjas. Lo horneo, y cuando lo saco, aspiro el aroma de los riachos del Tigre, de las glicinas y naranjos de la casita del Carapachay. Cierro los ojos, y me veo todavía allí, con Graciela y los chicos. Ahora sé que llegó la primavera y que no estoy solo, mientras todavía recuerde, y pueda contarles a ustedes, que ven mis recetas y leen mis historias, SIGUE
,
Pasos de la receta
- 1
TERMINO AQUÍ LA HISTORIA. contar a mis hijos y mis nietos, que hubo un tiempo en el remábamos por el delta, lentamente, dejándonos invadir por la quietud y los aromas, en que los naranjos y glicinas en flor de la casita nos anunciaban que el ciclo de la naturaleza y de la vida había recomenzado y nos sentíamos ligeros, con ganas de correr, como si calzáramos los zapatos de tenis de Bradbury.
- 2
Ingredientes Y:levadura seca, leche en polvo (en el frasco), harina integral, sal, azúcar, fruta abrillantada, semillas mix para desayuno, harina 000
- 3
Ingredientes II: vainilla, agua de azahar, aceite de oliva, miel, naranja
- 4
Utilizo como siempre mi horno de pan Atma en función 3 para pan integral, una balanza y un vaso con medidas. Como siempre, prepara primeramente los sólidos, que van último en el orden de los ingredientes que se ponen en el recipiente del horno, para tenerlos listos cuando vuelco los líquidos que van primero
- 5
Paso Y: pongo en un bol sobre la balanza primeramente los 300 gr de harina 000, luego los 300 gr de harina 000.
- 6
Paso II: rallo la cáscara de la naranja, cuidado de no incluir lo blanco, por su amargor, y las ralladuras las vuelco sobre las harinas
- 7
Paso III: en la foto se agregó la leche en polvo, que oculta la ralladuras y la miel
- 8
Paso IV: luego las semilllas
- 9
Paso V: preparo los líquidos.Siempre a 500 gr dé harinas corresponden 325 cc de líquidos. Contiene el jugo de una naranja, 40 cc de aceite de oliva, 40 cc de Curaçao o Hesperidina, licores de naranja, 10 de agua de azahar, 10 cc de esencias de vainilla y agua tibia hasta completar ls 325 cc.
- 10
Paso VI: ya en el recipiente del horno el líquido y los sólidos, me acordé de poner la fruta abrillantada. Aquí está. En un lado, el azúcar y la al. En el otro l levadura, cuidando que no se mezclen
- 11
Pasaron casi cuatro horas. El pan está listo, y muy caliente. Lo desmoldo. Lo corto para enorgullecerme de lo bien que está, con un aroma invitante.
- 12
Lo pruebo. Mmmm. Qué bueno. Aroma y sabor de naranja, con un dejo dulzón, como lo esperaba y como son los recuerdos a que evoca. En la foto se ven en un plato azul las rodajas del pan, para que se aprecie como corresponde, y en dos bols, pan, queso y fiambre, que es como lo pienso comer.
- 13
Es la hora del vermout. Gancia Rosso, jugo de naranja, soda. Una rodajita de naranja en el borde. Alzo mi vaso. Brindo por nosotros, por la primavera, por los recuerdos, por la vida.
Recetas parecidas
Más recetas recomendadas















Comentarios