Salsa Brava Madrileña

Qué manera mejor para acompañar unas patatas que con esta salsita brava, la original, la única, la madrileña y encima casera. No hace falta ir a un bar para tomarla, también se puede elaborar en casa. De la manera más sencilla y fácil.
Salsa Brava Madrileña
Qué manera mejor para acompañar unas patatas que con esta salsita brava, la original, la única, la madrileña y encima casera. No hace falta ir a un bar para tomarla, también se puede elaborar en casa. De la manera más sencilla y fácil.
Pasos de la receta
- 1
Pela las patatas y lávalas. Córtalas en trozos de bocado. Echalas en una sartén con el aceite a unos 90º para que se confiten, de esta manera quedarán enteras por fueras y blandas por dentro. Escurre y reserva hasta el momento en el que las freíremos.
- 2
Calienta las cuatro cucharadas de aceite sin que llegue a humear. Retira la sartén del fuego y añade el pimentón dulce y el picante. Mueve hasta formar una especie de pasta homogénea, que no se queme el pimentón, de lo contrario amargara la salsa.
- 3
Añade la cucharada de harina y remuve hasta que no quede ningún grumo. Añade poco a poco el caldo muy caliente hasta conseguir una salsa de color anaranjado, con una textura ni cremosa ni líquida. Prueba el punto de sal y rectifica.
- 4
Vamos con las patatas. Pon el aceite que utilizamos en el confitado a temperatura muy caliente, fríe las patatas hasta que tomen un ligero color dorado. Cuando estén sácalas a un plato con papel absorbente.
- 5
Ponlas en el plato donde las vayas a servir y añádele la salsa brava por encima. Ten al lado el pan, seguro que mojaras en la salsa. ¡Buen Provecho!
Búsqueda top en
Palabra clave
Recetas parecidas
Más recetas recomendadas








Comentarios