Mejillones en escabeche de limón y cardamomo

Con Este, ya tengo doce tipos de escabeches y creo que no va a parar la cosa. Ya está uno harto de comer mejillones en escabeche de la forma tradicional y es hora de innovar y llevar a lo más alto este maravilloso molusco, que aparte de estar exquisito, es muy barato y da mucho juego a la hora de cocinar. He cambiado los clavos por cardamomo y el pimentón por la corteza de limón y zumo de limón por el vinagre, que al sofreír, he descubierto que se crea una especie de ali oli muy aromática gracias a las cortezas de limón, el cardamomo y los ajos.
Mejillones en escabeche de limón y cardamomo
Con Este, ya tengo doce tipos de escabeches y creo que no va a parar la cosa. Ya está uno harto de comer mejillones en escabeche de la forma tradicional y es hora de innovar y llevar a lo más alto este maravilloso molusco, que aparte de estar exquisito, es muy barato y da mucho juego a la hora de cocinar. He cambiado los clavos por cardamomo y el pimentón por la corteza de limón y zumo de limón por el vinagre, que al sofreír, he descubierto que se crea una especie de ali oli muy aromática gracias a las cortezas de limón, el cardamomo y los ajos.
Pasos de la receta
- 1
En primer lugar, enjuagamos los mejillones y si vemos que hay alguno abierto y al tocarlo no se cierra, lo desechamos porque nos puede arruinar la receta. Hay que tener mucho cuidado con los mejillones, porque suelen tener muchas bacterias y hay que hervirlos bien a altas temperaturas para eliminarlas.
- 2
A continuación, cogemos una cacerola grande, le añadimos los cuatro litros de agua, el medio limón cortado en trozos y la cuchara sopera de sal gruesa y cuando comience a hervir bastante, añadimos todos los mejillones y dejamos hervir hasta que se abran todos los mejillones. En el caso de que no se abra alguno, lo desechamos porque no no sirve. Retiramos del fuego y dejamos enfriar del todo con los mejillones dentro.
- 3
Una vez fríos los mejillones, separamos los bichos de las conchas y reservamos en el frigorífico.
- 4
A continuación, cogemos una olla pequeña y le añadimos, las diez cucharadas de aceite de oliva virgen extra, las tres vainas de cardamomo cascadas, la hoja de laurel, los dos dientes de ajos cascados y del limón que nos queda entero, cortamos cuatro cortezas muy finas sin la parte blanca porque amarga.
- 5
Seguidamente, la ponemos en el fuego y aromatizamos el aceite durante quince segundos sin llegar a quemarse las cortezas de limón, el laurel y retiramos inmediatamente del fuego.
- 6
Dejamos tibiar un par de minutos, y le añadimos un vaso de caldo de la cocción de los mejillones y mezclamos rápidamente fuera del fuego para que no salpique el aceite.
- 7
Cogemos una taza, le ponemos un colador y exprimimos el limón. Una vez exprimido, en la misma taza, le añadimos otro vaso de caldo de la cocción de los mejillones, una pizca de sal y mezclamos bien con una cuchara... tenemos que tener en cuenta, que el agua de la cocción de los mejillones, lleva sal y aunque no está muy salada, debemos de tenerlo en cuenta a la hora de añadir más sal.
- 8
A continuación, la volvemos a poner en el fuego con el fuego al mínimo.
- 9
Tapamos la olla y dejamos cocinar durante ocho minutos, para que unifiquen el limón, el agua de la cocción de los mejillones y el aceite.
- 10
Mientras tanto, cogemos un plato hondo para servir y colocamos los mejillones de forma uniforme.
- 11
Pasados los ocho minutos, retiramos el escabeche del fuego y dejamos tibiar un par de minutos.
- 12
Por último, le volcamos el escabeche por encima de los mejillones, tapamos con film y dejamos enfriar en el frigorífico unos minutos y listo.
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