Alcachofas fritas

Esta es una receta muy sencilla pero tiene sus cosas si deseamos cocinar bien ésta verdura que son las alcachofas, posiblemente habrá mucha gente que sabrá lo que escriba pero también habrán otros muchos que no lo sabrán y me encanta transmitir las cosas que a través de los años cocinando he ido aprendiendo y que en muchos casos también me las contaron.
No voy a recitar las propiedades dietéticas de la Alcachofa, 1º porque son muchas y 2º porque no nos dan mucho espacio de escritura, sólo diré que las podemos cocinar de muchas formas, cocidas, rebozadas, en fritura, asadas, al horno o fritas como en la receta que nos trae.
Es una de las verduras más agradecidas pues no sólo podemos comerla sola sino que marida con infinidad de ingredientes, es protagonista y en ocasiones segundona y no se queja nunca, la recomiendo encarecidamente.
Alcachofas fritas
Esta es una receta muy sencilla pero tiene sus cosas si deseamos cocinar bien ésta verdura que son las alcachofas, posiblemente habrá mucha gente que sabrá lo que escriba pero también habrán otros muchos que no lo sabrán y me encanta transmitir las cosas que a través de los años cocinando he ido aprendiendo y que en muchos casos también me las contaron.
No voy a recitar las propiedades dietéticas de la Alcachofa, 1º porque son muchas y 2º porque no nos dan mucho espacio de escritura, sólo diré que las podemos cocinar de muchas formas, cocidas, rebozadas, en fritura, asadas, al horno o fritas como en la receta que nos trae.
Es una de las verduras más agradecidas pues no sólo podemos comerla sola sino que marida con infinidad de ingredientes, es protagonista y en ocasiones segundona y no se queja nunca, la recomiendo encarecidamente.
Pasos de la receta
- 1
Lo primero que debemos saber es que la alcachofa enseguida que se deshoja comienza a oxidarse y se pone negra, para evitar ésto tenemos varios trucos, el 1º una vez deshojada y cortada la debemos untar con limón, otra es ponerla en un bol con agua que hemos añadido unas cucharadas de harina disuelta y la 3ª no quitar el tallo hasta usarla, particularmente escojo el limón
- 2
Le quitamos las hojas más duras, no padezcamos porque queden pocas, lo agradeceremos cuando las comamos, una vez las hemos quitado, cortamos la mitad superior, por último cortamos el tallo, rápidamente untamos por todo con el zumo del limón, no debemos padecer por el sabor, cuando las cocinemos lo pierden
- 3
Para cocinar, en éste caso freír, las podemos cortar de diversas maneras, voy a dar alguna idea, una forma sería cortada a lo largo conservando el tallo, filetearlas o a cuartos u octavos como hacemos ahora
- 4
Ponemos en una sartén muy poco aceite y a fuego medio las salteamos, no salamos hasta que estén doradas, pues se nos cocerían y nuestro objetivo es freír, recomiendo dejarlas al dente o crujientes están más sabrosas que muy hechas
- 5
Una vez doradas las retiramos y las depositamos sobre papel absorbente de cocina para que suelten el exceso de aceite, después las podemos pasar en donde nos convenga, como protagonistas o como guarnición, si escogemos la primera un ajo y perejil picados queda delicioso, es una idea
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