
Intuición, creatividad, color, diversidad, alegría. Eso es para mi la cocina. La tradición es la base, pero la diversidad de platos que hay fuera de nuestras fronteras estimula y hace que las posibilidades sean ilimitadas. Vietnam, Marruecos, India, Italia, Tailandia, Grecia... En cada país que visito, busco cocineros y cursos de los que aprender. Para mí, una de las mejores formas de conocer un país es a través de su cocina, sus ingredientes, sus sabores y aromas, pero tambien a través de sus mercados. Algunos son alucinantes. Finalmente, soy un amante de la comida de mi país, la que cocinan mis padres o la cocina de la abuela de toda la vida o esas tapitas y pinchitos que te ponen en el bar de la esquina...






