
Dorada horneada al aroma de gambas

LAS MINI VACACIONES DEL TRABAJO Y LA FIESTA MAYOR.
A lo largo de mi viaje de trota cocinas por estos mundos de Dios y en uno de los restaurantes donde estuve trabajando duro sin apenas ningún día de fiesta, el dueño del establecimiento hotelero, me dio diez días seguidos mas un par de propina coincidiendo estos, con la fiesta mayor de Campdevánol.
Las calles engalanadas, multitud de atracciones de feria y una alegría de fiesta en general, se fusionaba con una mezcla de buenos olores provenientes de la cocina de la fonda que mis padres regentaban por aquel entonces.
**Fonda de Sant Cristóbal**, así se llamaba y que años atrás, también se denominó del Centro. Cala Paquita, era la otra fonda que también gozaba de buena fama estando ubicada esta, frente al hospital.
Las gruesas puertas de buena madera, me indicaban ya la entrada. Atravesé el comedor hasta llegar a la cocina donde una fina capa de humo dificultaba un poco mi parte visual. La humareda, estaba a punto de ganar la batalla al pequeño extractor que a duras penas podía sacarla del habitáculo.
Mi padre, ataviado con un delantal blanco hasta los pies con dos o tres manchas de aceite que aunque pequeñitas, se destacaban del color blanco como la nieve lavado con “Ese” el jabón de moda de antes que también usaban en la fonda. El autodidacta cocinero pinzas en mano, daba la vuelta a las ocho o nueve raciones de carne de cordero a la plancha a punto de emplatarla para las tres camareras que esperaban al otro lado del mostrador. A ambos extremos de la cocina, varias cazuelas, contenían la tierna y sabrosa ternera con setas. Unos pies de cerdo con xanfaina, las albóndigas a la jardinera y otra cazuela de considerables dimensiones, contenía raciones del pollo cubierto en una buenísima salsa. La gratinadora o “Salamandra” que así se llama en el argot profesional, daba un bonito color dorado a las bandejas de canelones que siempre habían tenido buena fama por el pueblo.
Dorada horneada al aroma de gambas
LAS MINI VACACIONES DEL TRABAJO Y LA FIESTA MAYOR.
A lo largo de mi viaje de trota cocinas por estos mundos de Dios y en uno de los restaurantes donde estuve trabajando duro sin apenas ningún día de fiesta, el dueño del establecimiento hotelero, me dio diez días seguidos mas un par de propina coincidiendo estos, con la fiesta mayor de Campdevánol.
Las calles engalanadas, multitud de atracciones de feria y una alegría de fiesta en general, se fusionaba con una mezcla de buenos olores provenientes de la cocina de la fonda que mis padres regentaban por aquel entonces.
**Fonda de Sant Cristóbal**, así se llamaba y que años atrás, también se denominó del Centro. Cala Paquita, era la otra fonda que también gozaba de buena fama estando ubicada esta, frente al hospital.
Las gruesas puertas de buena madera, me indicaban ya la entrada. Atravesé el comedor hasta llegar a la cocina donde una fina capa de humo dificultaba un poco mi parte visual. La humareda, estaba a punto de ganar la batalla al pequeño extractor que a duras penas podía sacarla del habitáculo.
Mi padre, ataviado con un delantal blanco hasta los pies con dos o tres manchas de aceite que aunque pequeñitas, se destacaban del color blanco como la nieve lavado con “Ese” el jabón de moda de antes que también usaban en la fonda. El autodidacta cocinero pinzas en mano, daba la vuelta a las ocho o nueve raciones de carne de cordero a la plancha a punto de emplatarla para las tres camareras que esperaban al otro lado del mostrador. A ambos extremos de la cocina, varias cazuelas, contenían la tierna y sabrosa ternera con setas. Unos pies de cerdo con xanfaina, las albóndigas a la jardinera y otra cazuela de considerables dimensiones, contenía raciones del pollo cubierto en una buenísima salsa. La gratinadora o “Salamandra” que así se llama en el argot profesional, daba un bonito color dorado a las bandejas de canelones que siempre habían tenido buena fama por el pueblo.
Paso a paso
- 1
Salpimentar las rodajas de pescado y ponerlas unos minutos al horno precalentado y a 180º dentro de una bandeja. Lo rociaremos con aceite.
- 2
Cuando se separe con un tenedor la carne de las espinas, querrá decir que ya estará hecho.
- 3
Ahora será el momento de ponerle un chorrito de sidra y sobre cada rodaja de pescado, una mezcla de pan rallado, gambas peladas y trituradas, pimentón dulce y un poco de ajo y perejil picado junto con un ligero salpicado de aceite por encima y unas gotas de vinagre.
- 4
Lo pondremos unos segundos mas, pero ahora en el gratinador.
- 5
www.joanvillaro.e.telefonica.net
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