Sangría —a nuestra manera—

(δ) —Diario de mi Yorky—
¡Qué nervios! Mañana es el gran día.
Mañana 13 de agosto, por fin, me caso. Al final, mi mamá eligió ese día porque sus abuelos se casaron en esa misma fecha, de hace 67 años. Por fortuna, yo me caso en Coruña, y no en Córdoba, porque sino el velo lo iba a llevar mi mamá.
Hoy hemos estado con las pruebas, y por desgracia de baños (hecho que debo reconocer que nunca me gusta); el menú está prácticamente listo y todos los invitados han confirmado su asistencia… ¡Qué nervios!
Al final, hemos optado por hacer una ceremonia sencilla, sólo familia y amigos más íntimos, ni siquiera van a venir las vecinas —he de reconocer que nunca me han caído bien. Sólo espero que se sigan muriendo de envidia desde el otro lado de la valla—. Las mastinas del jardín han dicho que sólo vendrán al banquete (¡Ni que me estuvieran haciendo un favor! Yo no las quería invitar, pero mi mamá dice que está muy feo excluirlas; que son familia).
El color principal es el rosa —cosa que me encanta, siempre me ha favorecido— mi prometido llevará la pajarita a juego, al igual que mi tito y mis dos damas de honor (mi hermana y mi mejor amiga: una westie —algo entradita en carnes—). Tengo todo listo: algo nuevo, algo viejo (de mi MamáLoba), algo azul y algo prestado. ¡Que nervios!
Bueno, me voy a dormir, que tengo que estar descansada para mañana.
¡Que nervios!
Sangría —a nuestra manera—
(δ) —Diario de mi Yorky—
¡Qué nervios! Mañana es el gran día.
Mañana 13 de agosto, por fin, me caso. Al final, mi mamá eligió ese día porque sus abuelos se casaron en esa misma fecha, de hace 67 años. Por fortuna, yo me caso en Coruña, y no en Córdoba, porque sino el velo lo iba a llevar mi mamá.
Hoy hemos estado con las pruebas, y por desgracia de baños (hecho que debo reconocer que nunca me gusta); el menú está prácticamente listo y todos los invitados han confirmado su asistencia… ¡Qué nervios!
Al final, hemos optado por hacer una ceremonia sencilla, sólo familia y amigos más íntimos, ni siquiera van a venir las vecinas —he de reconocer que nunca me han caído bien. Sólo espero que se sigan muriendo de envidia desde el otro lado de la valla—. Las mastinas del jardín han dicho que sólo vendrán al banquete (¡Ni que me estuvieran haciendo un favor! Yo no las quería invitar, pero mi mamá dice que está muy feo excluirlas; que son familia).
El color principal es el rosa —cosa que me encanta, siempre me ha favorecido— mi prometido llevará la pajarita a juego, al igual que mi tito y mis dos damas de honor (mi hermana y mi mejor amiga: una westie —algo entradita en carnes—). Tengo todo listo: algo nuevo, algo viejo (de mi MamáLoba), algo azul y algo prestado. ¡Que nervios!
Bueno, me voy a dormir, que tengo que estar descansada para mañana.
¡Que nervios!
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Comentarios (13)
Abrazos desde Alemania